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Dietas para perder peso y adelgazar

Hace más de dos mil años Cicerón ya dijo que “hay que comer para vivir, no vivir para comer”. A pesar del tiempo transcurrido la frase no ha perdido vigencia, pero los avances tecnológicos y los estudios científicos han hecho que adquiera nuevos matices.

Aunque aún nos falta mucho por descubrir, ahora sabemos bastante más acerca de los alimentos. Conocemos su composición, los nutrientes que nos aportan o los problemas que nos pueden causar su exceso o su falta de consumo. Y lo más importante de todo: sabemos cómo pueden influir en nuestra salud.

Todos estos avances han cambiado nuestra actitud ante la comida. Ya no se trata tan sólo de comer cualquier cosa para vivir, sino de comer lo más adecuado para vivir mejor, para estar más sanos. Una alimentación apropiada puede mantener lejos de nosotros algunas enfermedades crónicas, retrasar la aparición de otras y atenuar los efectos de muchas otras.

La preocupación por nuestro aspecto físico es, en la actualidad, tan importante como la preocupación por la salud. Por eso las dietas para perder peso comparten protagonismo con las dietas terapéuticas. Es importante destacar que las dietas de adelgazamiento no siempre son saludables, sobre todo si las sacamos de su contexto. Si cogemos una dieta diseñada sólo para un par de días y la prolongamos durante dos o tres semanas, tenemos todas las papeletas para que algo salga mal.

La variedad de las dietas para adelgazar es infinita. Todos los años surgen nuevas propuestas, o se relanza de nuevo alguna de las dietas clásicas. Hay dietas que se basan en el consumo de grandes cantidades de proteínas, otras en la supresión de las grasas o de los hidratos de carbono, en algunas hay que pesar y medir todo lo que se va a comer, en otras se puede comer cualquier cantidad de los alimentos permitidos y nada de los prohibidos, mientras que otras basan su supuesta eficacia en aspectos casi esotéricos.

Pero, ¿cuál es la mejor dieta? Esa es una de las preguntas más repetidas, pero que a pesar de ello no tiene respuesta. La dieta ideal no existe, al igual que no existe el medicamento perfecto. Sabemos que no todos los organismos reaccionan a los mismos estímulos de igual manera, pero todavía desconocemos muchos de los factores que desencadenan esas reacciones. Por eso sucede que, muy a menudo, la misma dieta que ha hecho adelgazar a muchas personas, a otras, sin embargo, no les sirve de nada. Y por eso también podemos encontrarnos con que una misma dieta es defendida por unos especialistas y atacada por otros.

En lo que sí parecen estar de acuerdo todos los expertos es a la hora de definir las condiciones que debe reunir una dieta para ser considerada óptima:

  • Tiene que ser variada, incluyendo todo tipo de alimentos.
  • Tiene que ser equilibrada, sin excesos en ninguno de los grupos.
  • Tiene que aportar todos los nutrientes que necesitamos para estar en forma.
  • Tiene que mantenernos en nuestro peso correcto.
  • Tiene que proporcionar sensación de saciedad.
  • Tiene que resultar agradable y placentera. Aunque se menciona en último lugar, este es uno de los requisitos básicos. Las dietas que no lo cumplen se suelen abandonar en poco tiempo.

Elegir la dieta más adecuada, ante la gran profusión de las existentes, puede resultar realmente muy complicado. A veces decidimos en base a factores que no son significativos: que tenga un nombre llamativo, que la hayan realizado algunos personajes famosos, que nos la haya recomendado un conocido o, simplemente, que esté de moda. Pero una decisión de este calibre, que puede afectar incluso a nuestra salud, hay que tomarla partiendo de una completa información, y eso es lo que vas a encontrar en nuestras páginas: información detallada de muchas dietas, su origen, sus reglas, sus alimentos recomendados o prohibidos, sus menús…

En cualquier caso, si quieres cambiar tu alimentación de forma radical, antes de comenzar una nueva dieta hay dos cosas que debes hacer. En primer lugar someterte a un completo chequeo médico para asegurarte de que estás en buenas condiciones para afrontar el nuevo reto. Después, y no menos importante, consultar con un especialista que te puede asesorar sobre cual es la dieta más adecuada para ti.

Estas son algunas de las dietas que hemos analizado para ti:

Dietas para perder peso y adelgazar rápido

Dieta Dukan

Hablar de la dieta Dukan es hablar de polémica. Es difícil encontrar otra dieta que haya provocado entre defensores y detractores (gran parte de ellos profesionales de la medicina) tantos enfrentamientos, hasta el punto de llegar a los tribunales de justicia en varias ocasiones. La dieta Dukan basa su éxito en un alto consumo de proteínas, una gran ingesta de líquidos y la práctica eliminación de la sal, las grasas y los hidratos de carbono. La dieta se divide en cuatro fases (ataque, crucero, consolidación y estabilización) a lo largo de las cuales se van reincorporando los alimentos prohibidos al principio pero, eso sí, en muy pequeñas cantidades. Si bien ha demostrado con creces que se pierde bastante peso con ella, se la acusa de no cubrir las necesidades de grasas e hidratos de carbono. Además de las grandes cantidades de proteínas, su alimento más emblemático es el salvado de avena.

Dieta de la piña

Si existiera un Óscar para la dieta con el mayor número de versiones diferentes, sin lugar a dudas sería para la dieta de la piña. Nosotros, sin ánimo de ser exhaustivos, hemos localizado seis tipos reseñables: para un día, para tres días, para una semana, para cuatro semanas, piña y atún, y piña y pollo. La dieta de la piña basa su éxito en las propiedades de la fruta. La piña aporta grandes cantidades de líquido y de fibra, es muy diurética, tiene pocas calorías, produce un gran efecto saciante y ayuda a combatir la celulitis. Dicen que uno de sus componentes, la bromelina, además de asimilar las proteínas, digiere las grasas.

Dieta de los 4 días

Podríamos decir que la dieta de los 4 días es la dieta de los mil nombres. Se la conoce también como la dieta de la azafata, la dieta del auxiliar de vuelo, la dieta de las azafatas de Iberia, la dieta de las azafatas de la TWA, y la dieta de la Clínica Mayo. Probablemente esta sea una de las dietas más estrictas que existen: hay que beber un mínimo de nueve vasos de agua al día, todos ellos con hora fija; no se puede comer nada entre horas; no existen los alimentos de libre consumo; no se puede cambiar ningún alimento (salvo que te ofrezca distintas opciones de forma específica); no se pueden guardar alimentos de una comida para otra; hay que pesarse cada mañana, en un momento concreto; hay que llevar un diario donde se apunta todo lo que se come, así como las sensaciones y el estado de ánimo… En fin, dicen que si la sigues al pie de la letra puedes perder cinco kilos en cuatro días, pero si te decides a probarla te recomendamos que lo hagas en vacaciones, porque tendrás que estar todo el día pendiente del reloj.

Dietas para perder peso y adelgazar rápido

Dieta Garaulet

La dieta Garaulet es una de las mejores aportaciones que ha hecho nuestro país al mundo de las dietas, demostrando que se puede perder peso con alimentos corrientes cocinados al estilo clásico. En la dieta de la madrileña Marta Garaulet no existen las prohibiciones. Los alimentos se clasifican en seis grupos: lácteos, grasas, proteínas, panes, frutas y verduras. Dentro de cada uno de esos grupos encontrarás una clasificación en la que se detalla la cantidad correspondiente a una ración. El método Garaulet es personalizado. Dependiendo del sexo, la edad, la actividad, el peso de partida y otras variables te indican la cantidad de raciones diarias que puedes consumir de cada uno de los seis grupos, que irán aumentando según avances por las cuatro fases de la dieta. Tienes libertad para elegir los alimentos que prefieras y la forma de combinarlos. Aunque quizás lo que más sigue sorprendiendo de esta dieta es la “obligación” de comer tres platos de legumbres a la semana.

Dieta Pegan

Cuando se analiza una dieta, una de las cosas más difíciles de conocer es su origen. Pero la dieta Pegan es atípica en muchos aspectos, incluso en ése. Se podría decir que es una dieta con carnet de identidad: hija de la dieta paleo y de la dieta vegana, vino al mundo el 7 de Noviembre de 2014 de la mano de su padrino y mentor el doctor Mark Hyman y después fue adoptada por el doctor Mehmet Oz. La dieta Pegan es un audaz intento de unir lo irreconciliable, quedándose con lo mejor de cada una de las dietas que le sirven de base. El resultado es una dieta muy completa y variada, con algún punto polémico, que gustará a mucha gente (salvo a los paleos y a los veganos). Lo malo, al tratarse de una dieta tan reciente, es que la información disponible en nuestro idioma es escasa. Por eso hemos realizado para ti un gran trabajo de investigación para poner a tu alcance todo lo que quieres saber sobre la dieta Pegan: sus orígenes, quien es su autor, como es la dieta, los alimentos permitidos y los prohibidos, los puntos conflictivos, las reglas básicas, incluso encontrarás respuestas a las preguntas más frecuentes. Y en exclusiva para ti, por primera vez en español, te ofrecemos un menú para dos semanas.

Dieta del bocadillo

Para cualquiera que esté intentando adelgazar el nombre de esta dieta resulta muy atractivo y sugerente. La responsable de esta genialidad es una nutricionista española, Terica Uriol. Detrás del nombre hay una historia muy peculiar. Cuenta Terica que a su consulta llegaban muchas personas que habían seguido la dieta Dukan, pero que después habían recuperado peso y además presentaban una serie de molestias físicas ocasionadas por los excesos y carencias de la dieta. Así pues diseñó una dieta clásica que solucionase esos problemas (basada en la pirámide nutricional) aportando grandes cantidades de fruta y verdura. Lo que convierte en singular a esta dieta es la sugerencia de su creadora de reservar todo el pan que se puede comer a lo largo del día para tomar un bocadillo a la hora de la cena.

Dietas para perder peso y adelgazar rápido

La cronodieta

La cronodieta nos llegó de Italia de la mano del doctor Mauro Todisco hace más de veinticinco años. Desde entonces la mayoría de los médicos y nutricionistas la han ridiculizado sin piedad. Pero los avances en la investigación sobre cómo influyen en nuestro organismo los ritmos circadianos han demostrado que la cronodieta tiene una seria base científica. La cronodieta es una variante de la dieta mediterránea, completa y saludable que podrás seguir durante toda la vida sin problemas. Lo que la caracteriza es el hecho de tomar los distintos tipos de alimentos a horas concretas. De esa manera se aprovechan los momentos en que las hormonas que influyen en su metabolismo están en su punto más alto, consiguiendo así que la mayor parte de lo que comemos se transforme en energía y no se acumule en forma de grasa.

Dieta South Beach

Arthur Agatston eligió un nombre muy sugerente para esta dieta que dio a conocer en el año 2003: al fin y al cabo, cuando se empieza una dieta, la mayoría nos imaginamos nuestro aspecto en bañador y en la playa. En un primer acercamiento, una de las cosas que más chocantes resultan en esta dieta es que te indican que hay que comer seis veces al día. Rizando el rizo te dicen que si te quedas con hambre es porque estás tomando raciones muy pequeñas, y te animan a comer más porque vas a seguir adelgazando. El secreto está en tener en cuenta el índice glucémico de los alimentos, en elegir las grasas y los carbohidratos buenos, y en prescindir de los malos. La dieta South Beach consta de tres fases: una primera de choque, la segunda más larga hasta alcanzar el peso deseado y la tercera de mantenimiento.

Dieta de los puntos

El verdadero nombre de esta dieta es Weight Watchers. Así la bautizó su creadora, Jean Nidetch, en 1963 cuando decidió darle forma definitiva al método que había inventado y que empezó compartiendo con un grupo de amigas. Sin embargo es más conocida como la dieta de los puntos, ya que es así como se mide lo que se puede comer. Dependiendo de las características de cada persona se le asigna una cantidad de puntos diarios que puede consumir. No hay nada prohibido, cada uno es libre para elegir lo que quiere comer y como quiere comerlo, consultando las listas donde se detallan los puntos que corresponden a cada alimento y sumando los que elija hasta alcanzar el total diario. También se le da gran importancia al ejercicio diario y al apoyo del grupo.

Dieta de la alcachofa

El origen de la dieta de la alcachofa está en un malentendido cuando, ante la pérdida de peso de un personaje popular, algunos periodistas confundieron el hecho real de que estuviese tomando comprimidos de alcachofa con la existencia de una supuesta dieta a base de esta hortaliza. Anécdotas aparte lo cierto es que el efecto diurético de las alcachofas y su alto contenido en fibra la convierten en un alimento muy adecuado para las dietas de adelgazamiento. Además se dice que uno de sus componentes, la cinarina, ayuda a digerir las grasas. Así pues, basándose en estos beneficios y a raíz de la confusión hemos pasado de la dieta que nunca existió a tener distintas variantes de la dieta de la alcachofa.

Dieta paleo

La dieta paleo comenzó su andadura allá por 1975. Son muchos los médicos y nutricionistas que le han dedicado sus estudios, aunque su mayor auge vino de la mano de Loren Cordain y luego de Robb Wolf. La dieta se basa en la premisa de que el organismo del ser humano está adaptado para comer las mismas cosas y de la misma forma en que se hacía en la Edad de Piedra. Defienden que hay que obtener más de la mitad de las calorías sólo de carnes, pescados y mariscos. El resto debe ser de origen vegetal. Todos los demás alimentos quedan prohibidos en la dieta: lácteos, cereales, legumbres, tubérculos, dulces, alimentos procesados, sal y azúcar. Dicen que la mayoría de las enfermedades actuales tienen su origen en el consumo de esos alimentos prohibidos.

Dieta de la manzana

Desde Adán y Eva la manzana ha estado siempre en el centro del escenario. Esta fruta, originaria de zonas templadas, se ha extendido prácticamente por todo el mundo y sus variedades se cuentan por miles. La manzana tiene un alto contenido en fibra, es diurética y depurativa, aporta una amplia variedad de vitaminas, minerales y antioxidantes, tiene un gran efecto saciante, y su contenido de grasa, sodio y proteínas es mínimo. Estas cualidades de la manzana la convierten en una de las frutas más adecuadas cuando se quiere adelgazar.

Dietas para perder peso y adelgazar rápido

Dieta disociada

Según la dieta disociada lo que engorda no son los alimentos en sí mismos, sino las combinaciones erróneas que hacemos con ellos. Afirman que las proteínas sólo se digieren en un medio ácido y los hidratos de carbono en uno alcalino para ser asimilados. Por eso, si los mezclamos en una misma comida, los jugos se neutralizan y es imposible digerir nada. Para evitarlo la dieta disociada original clasifica los alimentos en tres grupos fundamentales: proteínas, hidratos de carbono y elementos neutros. Para perder peso nunca hay que mezclar en la misma comida los hidratos de carbono con las proteínas o con las frutas ácidas. Desde su origen a principios del siglo XX hasta ahora, la dieta disociada ha ido evolucionando con los años y volviéndose más y más compleja. En la versión actual los alimentos se clasifican en quince grupos y las interacciones entre ellos son tan complejas, que la única forma de contrastarlas es mediante una tabla.

Dieta Atkins

La dieta Atkins, o la revolución dietética como la denominó su autor, surge de la lucha personal de un cardiólogo para conseguir adelgazar. Pero, como el mismo reconoce, la idea de pasar hambre le aterrorizaba. Por eso se dedicó a leer y a investigar todo lo que estuvo a su alcance, con el objetivo de crear su propia dieta. Finalmente hizo un hallazgo: eliminando los carbohidratos de la dieta desaparecía la sensación de hambre. La dieta Atkins consta de cuatro fases (inducción, pérdida de peso progresiva, mantenimiento previo y mantenimiento) en las que se provoca la cetosis de forma deliberada. Se empieza por eliminar por completo los hidratos de carbono, para ir incorporándolos después muy poco a poco, pero siempre con el objetivo de mantener la cetosis que provocará la mayor pérdida de peso.

Dieta de la avena

A diferencia de Pierre Dukan, que tan sólo utiliza el salvado de avena por los beneficios que aporta su gran cantidad de fibra, la dieta de la avena extrae de este humilde cereal todas sus virtudes. Su autor es un médico español, Miquel Pros, que se especializó en naturismo en Alemania con los mejores maestros. Pros es un defensor entusiasta del ayuno como método terapéutico, pero también es realista y sabe que muchas personas son incapaces de practicarlo. Por eso diseñó la dieta de la avena, para que esas personas puedan obtener las mismas ventajas que practicando el ayuno y además disfrutar de las incontables virtudes de la avena. Si buscas una dieta para depurar y desintoxicar tu organismo, no lo dudes: la dieta de la avena está hecha para ti.

Dieta alcalina

Si alguien te pregunta de sopetón que es el pH, lo más probable es que lo relaciones con productos de higiene personal, como gel o champú. Lo que quizás no sepas es que la dieta alcalina se basa en el pH. Dicen que si tú pH es ácido padecerás enfermedades específicas y obesidad. Para combatir esos problemas, el objetivo de la dieta alcalina es contrarrestar ese pH ácido y convertirlo en alcalino por medio de la alimentación con lo cual, además de estar más sanos, dicen que vamos a adelgazar. En la dieta se eligen los alimentos que vamos a comer en función del grado de acidez o de alcalinidad que figura en las listas, pero también se tienen que seguir unas normas determinadas a la hora de comprarlos o cocinarlos. ¡Ah!, y que nunca te falte el agua alcalina, elemento imprescindible de la dieta alcalina.

Dieta blanda

Cuando hablamos de la dieta blanda lo primero que hay que dejar muy claro es que se trata de una dieta terapéutica, es decir que está diseñada con la finalidad de ayudar en el tratamiento de algunas enfermedades. De hecho en la actualidad se distingue entre tres clases diferenciadas de dieta blanda (que sólo deben realizarse por prescripción facultativa): la astringente, la de fácil masticación y la de protección gástrica. Lo que tienen en común todas ellas es que nuestro organismo asimila los alimentos que las forman con mucha facilidad y apenas sin esfuerzo. Si lo que quieres es tan sólo una dieta para adelgazar sigue buscando porque, a pesar de lo que se dice, esta no es la más adecuada.

Dieta vegana

Aunque se confunden muy a menudo, no es lo mismo ser vegetariano que ser vegano. Se puede hablar de la dieta vegetariana, compuesta en su mayor parte por hortalizas, pero en la que se contemplan diversas formas de incorporar otros alimentos. Sin embargo la dieta vegana es algo más y se mueve en arenas movedizas: en parte dieta de alimentación, en parte ideología pseudoecologista y en parte un gran fanatismo más propio de religiones o partidos políticos. Su objetivo fundamental es no utilizar de ninguna forma a los animales. No se pueden comer (ni tampoco nada que tenga relación con ellos como la leche o la miel), no se pueden utilizar para fabricar nada (ni zapatos, ni abrigos de piel, ni un mísero jersey de lana)… La lista de prohibiciones es inmensa. Eso sí, dicen que con la dieta vegana se adelgaza más que con otras dietas.