Dieta 5:2 (Fast Diet)

Aunque su creador (el británico Michael Mosley) la bautizó como Fast Diet, se ha hecho popular entre nosotros con el nombre de dieta 5:2 y está basada en el ayuno intermitente. Sí, has leído bien, pone “ayuno”. ¡Espera, no salgas corriendo! Lo más probable es que estés pensando que esto es una sandez, que no está hecho para ti y que además los especialistas siempre han dicho que lo más sano es comer de forma regular y al menos cinco veces al día. Eso está demostrado… ¿O no? Acompañamos y descubrirás que muchas investigaciones científicas señalan en dirección opuesta.

Bases de la dieta

Si nos remontamos hacia los orígenes de la humanidad, nos encontramos con que los primeros homínidos se comportaban de forma similar a una plaga de langostas. Se instalaban en un zona rica en recursos y cuando arrasaban con ellos se trasladaban a otro lugar. Es decir, que pasaban de tener días con gran profusión de alimentos a días de gran escasez. Cuando avanzan en sus conocimientos y empiezan a cazar en grupo grandes presas les ocurre algo parecido: con la pieza recién cobrada hay comida de sobra para todos, pero cuando se acaba empieza la penuria hasta que consiguen la siguiente.

Con estos procesos el hombre ha evolucionado durante miles de años, oscilando entre días de abundancia y días de necesidad. Por eso para ellos alternar comida con ayuno era algo natural, algo consustancial con su forma de vida. Tan sólo en los últimos milenios de la humanidad, cuando se convierten en agricultores y ganaderos, esta forma de vida se suaviza en gran manera al tener casi siempre a mano algún alimento. Pero el gran cambio en la alimentación de la humanidad vino de la mano de la revolución industrial, que nos convirtió en esclavos del reloj. Hasta entonces las personas podían comer simplemente cuando tenían hambre. Después no les quedaba más remedio que aprovechar las escasas pausas que les concedía el trabajo, y empezamos a comer más a menudo y con horas fijas.

En cualquier caso, a lo largo de la historia, el ayuno siempre ha estado presente, bien por imperativo religioso (cuaresma, yom kippur, ramadán…) o bien prescrito por sanadores o curanderos. Pero no fue sino hasta el siglo pasado cuando se empezó a investigar a fondo sus ventajas e inconvenientes. En esos estudios surgen las primeras evidencias de que ciertas formas de ayuno pueden prolongar la vida, así como a evitar o minimizar el riesgo de contraer diversas enfermedades. Surge así un movimiento llamado CRON (siglas de Calorie Restriction with Optimum Nutrition) en el que sus practicantes restringen al máximo la cantidad de calorías que ingieren diariamente. ¿Pero cómo se llegó a la dieta 5:2? Sepamos algo más sobre sus creadores.

Dieta 5:2 del ayuno intermitente

Michael Mosley

Michael Mosley nació en Calcuta el 22 de marzo de 1957. Hijo de un banquero, estudia en primer lugar Filosofía y Ciencias Políticas y Económicas en el New College, Oxford, tras lo cual trabaja durante dos años en un banco. Hombre de grandes inquietudes, se interesa por la medicina, en concreto en la psiquiatría y para ello se prepara en la Escuela de Medicina del Hospital Royal Free Hospital, que en la actualidad forma parte de la Escuela de Medicina de la UCL.

Tras su graduación en 1985 Mosley, decepcionado por la psiquiatría, comienza a trabajar como aprendiz de asistente de producción en la BBC. Desde entonces se ha especializado en la realización y producción de documentales científicos e históricos para la BBC y para el canal Discovery, ha presentado varias series de divulgación médica y ha recibido numerosos galardones, entre ellos el premio al Periodista Médico del Año en 1995, otorgado por la British Medical Association.

Mimi Spencer

Mimi Spencer nació en 1967. Periodista y escritora, ha colaborado de forma habitual en diversos periódicos británicos (Daily Mail, Evening Standard, Guardian, The Spectator, Observer Food Monthly, Harper’s Bazaar…) y en revistas de moda (Vogue, Elle, Marie Claire, Red…). Mimi se especializó en temas de belleza, moda y dietas.

Después de analizar durante años las dietas de moda, su interés por este tema la llevó a publicar en el año 2009 el libro 101 Things to Do Before You Diet, en el cual (decepcionada por las dietas existentes) la autora ofrece a sus lectores consejos sobre las cosas que pueden hacer para sacar el mayor partido de sí mismos tal y como son, antes de embarcarse en la aventura de hacer una dieta que en la mayoría de los casos están condenada al fracaso.

Nacimiento de la dieta 5:2

A principios de 2012 Aidan Laverty, el productor de la serie científica Horizon de la BBC, le propone a Mosley que explore el aspecto científico de la prolongación de la vida, convirtiéndose en conejillo de Indias de alguno de los métodos. Mosley aceptó: su padre había fallecido recientemente a consecuencia de las complicaciones de la diabetes que padecía y a Michael le preocupaba que a él le pudiera ocurrir algo similar. Sus recientes análisis de sangre indicaban que tenía muy altos los niveles de colesterol y que iba camino de ser diabético. Además, aunque él tenía la impresión de estar en su peso correcto, en una resonancia magnética se le había encontrado una cantidad considerable de grasa visceral (una de las más peligrosas) recubriendo sus órganos internos.

Tras analizar el tema, Mosley y su equipo decidieron que los temas más interesantes eran la restricción de calorías y el ayuno. Descubrieron que hay más de 10.000 practicantes de la nutrición óptima (CRON). Pero, a pesar de las excelentes analíticas y marcadores de salud que estas personas presentan, Mosley se consideró incapaz de vivir todo el tiempo con una dieta estricta de pocas calorías.

Por eso, al ahondar en el tema del ayuno y descubrir la modalidad del ayuno intermitente se sintió encantado porque, aunque también tendría que consumir menos calorías, sería solamente durante una parte del tiempo. Mosley viaja a Estados Unidos y visita a destacados científicos que compartieron con él sus últimas investigaciones. Allí conoce al doctor Valter Longo, director del Instituto de Longevidad de la Universidad Southern California, cuyas investigaciones estaban centradas en analizar las causas del envejecimiento, y en los métodos que pueden disminuir el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la edad, como el cáncer y la diabetes (en la actualidad ya se han publicado los resultados de los ensayos del doctor Longo que arrojan un magnífico saldo).

Michael Mosely, en el marco de su programa televisivo, se somete a un ayuno de cuatro días, bajo la supervisión de Valter Longo. Al finalizar el ayuno los resultados de sus analíticas son mucho mejores que antes y además ha perdido más de un kilo de peso (grasa en su mayor parte). El británico está encantado con los resultados de la prueba y llega a la conclusión de que esta forma de ayuno es una magnífica opción para mejorar la salud. Con ese propósito sigue indagando y descubre que existen muchas formas de practicar el ayuno intermitente. En algunas no se puede comer nada como mínimo durante 24 horas, en otras se puede tomar una única comida (baja en calorías) en días sucesivos, en otras…

Una vez acabado el programa, Mosley está decidido a seguir disfrutando de los beneficios que el ayuno ha aportado a su salud. Por eso, ya a título personal, experimenta con las diferentes modalidades de este tipo de ayuno, hasta que da con una que se adapta a su forma de vida y no le resulta demasiado dura. Acaba de nacer la dieta.

Dieta 5:2 del ayuno intermitente

La dieta 5:2 o dieta Fast

En su versión del ayuno intermitente Michael Mosley decide comer de forma habitual cinco días a la semana y en los dos restantes reducir el aporte de calorías a la cuarta parte de lo que le corresponde, es decir 600 calorías. Para hacerlo más llevadero, en lugar de ingerir estas calorías en una sola comida, las reparte en dos grupos dejando unas 250 calorías para el desayuno y unas 350 para la cena, con lo cual estaría llevando a cabo un ayuno de doce horas esos dos días. Por otra parte, en lugar de hacer el ayuno en días consecutivos decide intercalarlos entre los demás, eligiendo para ello los lunes y los jueves.

De esta manera el británico, convertido en su propio experimento, comprueba que los resultados de sus analíticas son cada vez más positivos y que sigue perdiendo peso, no en grandes cantidades ni bruscamente, sino de forma paulatina y constante. La repercusión de sus programas hace que le lluevan mensajes de muchas personas que han comenzado a seguir su método con excelentes resultados (muchos de ellos médicos como él) y que le solicitan más información.

Es entonces cuando entra en escena Mimi Spencer, a la que el periódico Times encarga un artículo sobre el programa de Mosley. Es la primera vez que la periodista experta en dietas escucha hablar sobre esta peculiar dieta y decide probarla antes de escribir. Durante más de veinte años ha probado todo tipo de dietas que le habían hecho perder peso para luego recuperarlo de nuevo: «Las dietas que ensayaba siempre resultaban tan difíciles de cumplir, tan complicadas de poner en práctica, tan aburridas, duras, estrictas e invasivas, que le arrebataban todo el sabor a la vida y dejaban sólo las sobras. No había ninguna que yo pudiera adaptar e integrar a las circunstancias de mi vida de madre, periodista y esposa. Tras dos décadas de búsqueda, he descubierto que el plan del ayuno intermitente es el único que hace perder peso y no recuperarlo. ¿Y qué decir de sus efectos rejuvenecedores? Durante años he sostenido que hacer dieta es una tontería condenada al fracaso por las restricciones y privaciones que se imponen a una vida de otra manera feliz, pero supe enseguida que ésta era diferente».

Sorprendida por los buenos resultados que le ha dado la dieta 5:2, Mimi Spencer colabora con Mosley en la redacción del libro, aportando el punto de vista femenino sobre las motivaciones y las implicaciones del ayuno. También adapta la teoría de la dieta a la vida cotidiana, con un montón de recetas que pueden servir de inspiración a los que se decidan a probarla.

De forma genérica la dieta indica que los días de ayuno los hombres pueden consumir 600 calorías y las mujeres 500. Estas cantidades no se han elegido de forma caprichosa, sino que corresponderían a la cuarta parte de las calorías que esas personas necesitan ingerir para cubrir sus necesidades en uno de los otros cinco días. El método es flexible y permite que cada persona lo adapte de tal manera que le resulte cómodo. Las calorías se pueden tomar en una sola comida o repartidas en dos, y los horarios también se adaptan a nuestra forma de vida. Lo más importante es que el intervalo de horas que pasemos sin comer sea grande. Si son doce horas es estupendo. Si son dieciséis, mejor aún. Simplemente hay que experimentar hasta que demos con nuestro horario ideal.

Por lo que respecta a lo que se puede comer en los días de ayuno obviamente hay que elegir comidas ligeras, nutritivas, con poca grasa y de alto poder saciante. Se recomienda tomar proteínas de calidad (huevos, pescado blanco y pollo sin piel), ensaladas variadas (lechugas, endivias, escarola, repollo, tomates, apio, brócoli, judías verdes, hinojo), frutas (pomelos, mandarinas, naranjas, melón, manzanas), sopas de verduras sin grasa, lácteos desnatados, semillas, cereales (avena, bulgur, cuscús, quinua), frutos del bosque (arándanos, acai). Tan sólo hay que controlar las cantidades para no pasarnos del límite de calorías.

Dieta 5:2 del ayuno intermitente

Ventajas de la dieta 5:2 frente a otras dietas

Dicen los expertos que hay diversos motivos que conducen al abandono de las dietas de adelgazamiento. La razón que ocupa el primer lugar del ranking es simple y sencillamente que a la persona que hace la dieta no le gusta lo que tiene que comer. El aburrimiento, causado por las dietas con poca variedad de alimentos (sobre todo las que giran alrededor de un único alimento fundamental) o con poca imaginación en sus menús (todos los días carne a la plancha y ensalada), es el motivo por el que muchos otros terminan renunciando.

La dieta 5:2 en cambio te permite comer cualquier cosa que te guste, cocinarla de la forma que quieras y aliñarla como te venga en gana durante cinco días a la semana. Sólo dos días tienes que atenerte a unas normas, pero a cambio tienes libertad absoluta durante el resto de la semana. Quizás los días del ayuno supongan un pequeño esfuerzo, pero saber que al día siguiente podrás comer lo que te apetezca lo vuelve mucho más llevadero.

Otro gran motivo de abandono, sobre todo para los que tienen que cocinar no sólo para ellos mismos sino para toda la familia, es el hecho de tener que prepararse todos los días una comida para ellos y otra para los demás, una cena para ellos y otra para los demás, con lo que se duplican sus tareas y consumen gran parte del día cocinando.

Con esta dieta durante cinco días no has de preocuparte por eso ya que puedes comer lo mismo que los demás. Sólo en los dos días de ayuno has de tener cuidado con lo que comes, para no rebasar el límite de las 500 o 600 calorías diarias. Tú decides si esos dos días te preparas algo diferente sólo para ti o si comes una pequeña porción de uno de los platos que tomen los demás. Simplemente tienes que asegurarte de calcular bien las calorías que ingieres. La dieta no devora tu tiempo.

La lista de la compra es otro de los motivos que llevan al desánimo. Tener que localizar productos exóticos que en nuestro país es casi imposible encontrar a la venta (carne de caballo, búfalo, durian, frutos de acai), que tienen un precio muy alto debido a su escasa producción (frutas y verduras de cultivos ecológicos, carne alimentada sólo con pastos, etc.), o que son intrínsecamente caros (mariscos, etc.), hacen que se duplique o se triplique el presupuesto que solemos dedicar a la alimentación. En los tiempos de crisis que vivimos, cuando la mayoría tiene que hacer auténticos milagros para llegar a fin de mes, este es un lujo que pocos se pueden permitir. Si la persona que está a dieta es la misma que se encarga de hacer la compra, se desanima con más rapidez ya que, en cierta forma, siente que el dinero extra que está empleando para su dieta lo está restando de la alimentación del resto de la familia.

La repercusión económica de esta dieta, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría, es nula. Durante cinco días comes lo mismo que el resto de tu familia, y los otro dos simplemente comes un poco menos. O sea, que gastas el mismo dinero que siempre o incluso algo menos. Con esta dieta tu bolsillo no sufrirá ni tú tendrás remordimientos.

Otra de las razones que más conducen al abandono de la dieta es la dificultad de conciliarla con una vida social más o menos activa. Salir con los amigos el fin de semana o las tardes de verano, asistir a fiestas o comidas de trabajo y tener que explicarle a todo el mundo por qué tú sólo bebes agua mineral y comes ensaladas a todo pasto, tratar de localizar en la carta del restaurante algo parecido a lo que tienes que comer, cargar a todas horas con los herméticos donde van tus comidas… O quedarte en casa sólo y aburrido un día tras otro.

La dieta te permite comer como quieras cinco días a la semana. Podrás salir a tomar el aperitivo con los amigos, disfrutar de la comida en la boda de tu prima, o ver como tus compañeras de trabajo alucinan al verte cada día más delgada (o delgado) comiendo como siempre. Tú eliges que días son los más adecuados para hacer el ayuno. Incluso, si una semana te surge un compromiso uno de esos días, simplemente trasladas el ayuno a otro y problema resuelto. Si tú no quieres, nadie tiene por qué saber que estás haciendo dieta. Simplemente verán que estás cada día mejor.

Resumiendo, la mayor diferencia entre esta dieta y las demás es que mientras que en casi todas las otras dietas eres tú el que tiene que amoldarse a ellas, la dieta 5:2 se amolda a ti, a tu forma de vida, a tus horarios… Se adapta tan bien que muy pronto dejarás de pensar que es una dieta y se convertirá en una forma de vida.

Recuerda que lo más importante de esta dieta son las mejoras a largo plazo que te reporta para tu salud (más de tres años después de darse a conocer, incluso sus detractores están de acuerdo en reconocer esos beneficios) y que la pérdida de peso se podría decir que es una especie daño colateral, de regalo añadido. Sin embargo sabemos que para muchas personas, las dietas habituales simplemente no funcionan. Por eso las dietas basadas en el ayuno son una alternativa radical. Tienen el potencial de cambiar nuestra forma de pensar sobre los alimentos y la pérdida de peso. Tan sólo están contraindicadas en niños, ancianos, embarazadas, enfermos crónicos y personas excesivamente delgadas. ¿Te atreves a probar?

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