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Dieta y Vitalidad

Dieta del chocolate

La dieta del chocolate

Ponerse a dieta para perder unos kilos implica siempre un cierto sacrificio y renunciar a determinadas formas de cocinar y a diversas viandas. Unos echarán de menos los alimentos fritos, otros no serán capaces de vivir sin la mayonesa, y muchos añorarán los dulces por encima de todo. Y entre todos los dulces, el más idolatrado: el chocolate. Por eso cuando uno escucha hablar por primera vez de la dieta del chocolate tiene la sensación de no haber entendido bien. ¡Pero si siempre nos han enseñado que son dos conceptos incompatibles! ¿Dónde está la trampa? ¿O es que de verdad es posible perder peso comiendo chocolate? Acompáñanos y vamos a descubrirlo juntos.

¿En qué se basa la dieta?

Básicamente en la relación del chocolate con la serotonina. ¿Mande? Vayamos por partes. Aunque a muchos no les guste la idea, en el fondo nuestro cuerpo funciona como una máquina. Eso sí, una máquina muy compleja. Para tener un correcto funcionamiento dependemos de que los niveles de hormonas y neurotransmisores sean correctos. La serotonina es uno de estos neurotransmisores que, entre otras muchas cosas, se encarga de regular el apetito. Si el nivel de serotonina es alto, no sentimos necesidad de tomar alimentos, pero cuando es bajo nos comeríamos un jabalí a medias con Obelix.

Por la mañana, cuando nos levantamos, el nivel de serotonina es muy alto y por eso muchas personas son incapaces de desayunar algo más que un café. Sin embargo, al ir avanzando el día el nivel va cayendo y nos empezamos a tener una sensación de hambre descontrolada. Aquí es donde dicen que comer chocolate puede ayudarnos, porque el cacao aumenta mucho el nivel de serotonina. Es decir que si comemos chocolate en el desayuno, nuestro nivel de serotonina será mucho más alto y, por el contrario, la sensación de hambre a lo largo del día será bastante más leve.

¿Todas las clases de chocolate producen el mismo efecto? Pues no. Cuanto más puro sea el chocolate y más cacao contenga, mayor será su efecto para elevar la serotonina. Lo ideal es tomar en el desayuno dos o tres onzas de chocolate negro al 70%. ¿Sólo se puede tomar por la mañana? Se puede tomar a cualquier hora y el efecto beneficioso se hará notar también, aunque no tanto como por la mañana. Pero sobre todo recuerda que se trata de comer dos o tres onzas de chocolate, no de devorarlo como Augustus Gloop, ese niño glotón que se tiró al río en la película Charlie y la fábrica de chocolate, basada en la genial novela de Roald Dahl.

El chocolate no engorda

O al menos eso es lo que se desprende de un gran estudio europeo destinado a combatir la obesidad entre los jóvenes. El proyecto se conoce como Helena (Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence) y se llevó a cabo sobre más de 3000 adolescente de entre 12 y 18 años de nueve países diferentes. En la empresa han colaborado diversas universidades de cada país. En España se llevó a cabo en la Universidad de Granada, a cargo de los doctores Jonatan Ruiz Ruiz y Francisco Ortega Porcel (de la Facultad de Ciencias del Deporte), y la doctora Magdalena Cuenca García y el profesor Manuel Castillo Garzón (del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina).

Para empezar el doctor Ruiz nos comenta que el chocolate contiene muchos componentes que nos ayudan a mantener una buena salud cardiovascular (antioxidantes, antinflamatorios, antitrombóticos, etc.) y a prevenir la obesidad. De hecho anteriores estudios realizados con adultos ya lo habían demostrado, dejando claro que lo que engorda no es el cacao sino lo que se le añade (azúcar, leche, frutos secos).

La sorpresa de este estudio realizado con adolescentes es que los que más chocolate consumían eran los que tenían una menor cantidad de grasa acumulada en su cuerpo. El estudio partió de la base de considerar el chocolate como un alimento asociado a la obesidad, pero el resultado fue el contrario. Tras medir los índices de grasa total (en todo el cuerpo) y de grasa central (en el abdomen) en los jóvenes, se pudo comprobar que los más delgados eran los que más chocolate comían. La ciencia nunca deja de sorprendernos.

La dieta del chocolate

El mejor chocolate

Pero si quieres obtener los máximos beneficios del chocolate, tienes que elegirlo bien porque no todos son iguales. A mayor porcentaje de cacao, mayor contenido de antioxidantes y un mayor aumento en los niveles de serotonina. Para que te hagas una idea debes saber que el chocolate blanco tiene un 0% de cacao, el chocolate con leche de un 5% a un 7%, el chocolate negro de un 45% a un 80% y el cacao en polvo de un 88% a un 96%.

Para nuestra dieta el mejor es el chocolate negro con un mínimo del 60% de cacao, poco o nada de azúcar añadido y que contenga manteca de cacao (nada de aceite de palma ni de aceite de coco). Y si crees que comer sólo chocolate negro puede resultar monótono, puedes probar diferentes marcas y verás como el sabor difiere mucho de unas a otras. También puedes probar las variedades aromatizadas con esencias o especias, realmente deliciosas.

Normas básicas

Pero no olvides que al fin y al cabo estamos hablando de una dieta, y como tal tiene una serie de pautas que no debes saltarte. Si la sigues al pie de la letra dicen que puedes perder de dos a tres kilos en cinco días.

  • Para condimentar tus platos puedes utilizar dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra al día. Además puedes usar limón, vinagre de manzana, especias y hierbas aromáticas sin límite.
  • Endulza tus bebidas sólo con fructosa.
  • Bebe un mínimo de dos litros de agua al día.
  • Haz algo de ejercicio todos los días o pasea al menos veinte minutos.

Un último apunte: aunque siempre hay que consultar con un especialista antes de comenzar ninguna dieta, ésta en concreto no es adecuada para los que padecen diabetes, por razones obvias, ni para aquellos que sufren insomnio, por su alto contenido en teobromina (un estimulante similar a la cafeína).

Dieta del chocolate

Como ya hemos comentado la dieta del chocolate es una dieta exprés, pensada para realizarla durante cinco días nada más. Aun así se pueden encontrar dos versiones diferenciadas. En la primera tienes un único menú que debes repetir durante esos cinco días de la siguiente forma:

  • Desayuno – Una taza de leche desnatada con una cucharada de salvado avena. Seis onzas de chocolate negro.
  • A media mañana – Dos tortas de arroz.
  • Comida – Una taza de caldo sin grasa. Una pechuga de pollo o pavo asada con verduras a la parrilla. Una pieza de fruta.
  • Merienda – Un trozo de queso desnatado.
  • Cena – Una taza de caldo sin grasa. Una porción de pescado a la plancha con ensalada de lechuga, rúcula y tomate.
  • Antes de dormir – Un yogur desnatado.

En la segunda versión, mucho más elaborada, tienes un menú diferente para cada día y además las onzas de chocolate se han transformado en postres elaborados con chocolate. Eso sí, para que puedas perder los dos o tres kilos y para compensar los postres, no puedes variar ni una coma del resto de la dieta.

  • Día 1
    • Desayuno – Un café o un té endulzado con fructosa. Dos rebanadas de pan integral, tostadas y untadas con dos cucharaditas de mermelada de fresa.
    • A media mañana – Un zumo de fruta (sin azúcar) a elegir.
    • Comida – Una ración de macarrones (80 g) con perejil y una porción de budín de chocolate (120 g).
    • Merienda – Un zumo de fruta (sin azúcar) a elegir.
    • Cena – Una pechuga de pollo a la parrilla y una ración de lechuga cruda (200 g).
  • Día 2
    • Desayuno – Un café o un té endulzado con fructosa. Dos rebanadas de pan integral, tostadas y untadas con dos cucharaditas de mermelada de albaricoques.
    • A media mañana – Un zumo de pomelo (sin azúcar).
    • Comida – Una ración de espaguetis (80 g) al limón y una ración de helado de chocolate (una copa).
    • Merienda – Un zumo de pomelo (sin azúcar).
    • Cena – Una ensalada marinera preparada con 100 g de calamares, 100 g. de pulpo, 100 g de sepia y 200 g de verduras al vapor (apio, hinojo y zanahoria).
  • Día 3
    • Desayuno – Un café o un té endulzado con fructosa. Dos rebanadas de pan integral, tostadas y untadas con dos cucharaditas de mermelada de moras.
    • A media mañana – Un zumo de fruta (sin azúcar) a elegir.
    • Comida – Una ración de arroz integral (60 g) con calabaza y una porción de tartufo al chocolate helado (120 g).
    • Merienda – Un zumo de fruta (sin azúcar) a elegir.
    • Cena – Una ración de ternera a la parrilla (180 g) y una ración de escarola cruda (200 g).
  • Día 4
    • Desayuno – Un café o un té endulzado con fructosa. Dos rebanadas de pan integral, tostadas y untadas con dos cucharaditas de mermelada de melocotón.
    • A media mañana – Un zumo de pomelo (sin azúcar).
    • Comida – Una ración de ñoquis (100 g) con tomate y una porción de tarta de chocolate.
    • Merienda – Un zumo de pomelo (sin azúcar).
    • Cena – 1 ración de ternera asada (180 g) y una ración de calabacín hervido (200 g).
  • Día 5
    • Desayuno – Un café o un té endulzado con fructosa. Dos rebanadas de pan integral, tostadas y untadas con dos cucharaditas de mermelada de ciruela.
    • A media mañana – Un zumo de fruta (sin azúcar) a elegir.
    • Comida – Un plato de sopa de verduras con 45 g. de arroz integral, y cuatro rebanadas de pan integral untadas con crema de chocolate y nueces (o chocolate y avellanas).
    • Merienda – Un zumo de fruta (sin azúcar) a elegir.
    • Cena – Una ración de lenguado a la parrilla (200 g) y una ración de acelgas al vapor (200 g).

La dieta del chocolate

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