Dietas milagro

Las dietas para adelgazar y la polémica parecen ir siempre de la mano. Pero si hablamos de las dietas milagro (o dietas rápidas, dietas de choque, dietas exprés, o como tú prefieras llamarlas) entonces ya entramos directamente en terreno minado. Un porcentaje creciente de nutricionistas y médicos opinan que este tipo de dietas, en las que se pierde mucho peso en poco tiempo, pueden ser un fuerte estímulo para las personas con sobrepeso. Dicen que al ver recompensados sus esfuerzos en poco tiempo, se sienten motivados para continuar con otra dieta más larga y lenta que les permita mantener lo logrado y continuar bajando de peso. Además los últimos estudios parecen indicar que el porcentaje de rebote (o efecto yoyó) no difiere mucho entre las dietas milagro y las dietas clásicas.

Aunque puede ser tentador realizar una dieta milagro cuando se desea desesperadamente bajar de peso para una ocasión especial, los efectos que este tipo de dieta puede tener te podrían afectar por el resto de tu vida. La postura mayoritaria entre los endocrinólogos y los nutricionistas es claramente contraria a las dietas milagro. Son muchos los argumentos que esgrimen en su contra y ese es el tema del que vamos a hablar hoy.

Riesgos de las dietas milagro

Dicen los expertos que son muchos y variados los peligros que conllevan las dietas milagro, tanto físicos como psicológicos. Lo mejor será que los vayamos viendo poco a poco.

Qué se pierde con las dietas milagro

Es cierto que la mayoría de las dietas milagro cumplen su objetivo y nos hacen perder varios kilos en muy poco tiempo. Ahora bien, ¿sabemos exactamente qué es lo que perdemos? Lo que nos venden es que hemos perdido o “quemado” la grasa de nuestro cuerpo. Pero la realidad es que las reservas de grasa suelen seguir intactas y lo que perdemos en primer lugar es agua y masa muscular.

La mayoría de las dietas rápidas son diuréticas en exceso y eso hace que eliminemos grandes cantidades de agua de nuestro organismo. Por otra parte se trata de dietas demasiado hipocalóricas y a nuestro cuerpo le cuesta reaccionar a una reducción tan drástica de calorías. Por eso recurre a fuentes alternativas para conseguir mantener sus niveles de energía. Sólo que la fuente más asequible no es quemar las grasas, sino obtener las proteínas del propio cuerpo, reduciendo así la masa muscular y perdiendo más agua aún, ya que el tejido muscular contiene una gran cantidad de agua. Cuanto más rápida es la pérdida de peso, más se produce este fenómeno.

La pérdida de masa muscular tiene más inconvenientes de lo que puede parecer a primera vista. Que los músculos son los que realizan todos los movimientos del cuerpo es algo obvio y sólo por eso deberías cuidarlos. Pero lo que quizás no sepas es que los músculos aceleran tu metabolismo. Cada gramo de músculo que haya en tu cuerpo consume de treinta a cincuenta calorías diarias. Por lo tanto, cuanto mayor sea la masa muscular perdida, más lento será el metabolismo y adelgazar será mucho más difícil.

También hay que reseñar que la mayoría de las dietas milagro prohíben alimentos concretos o grupos de alimentos. Al eliminarlos de nuestra dieta estamos eliminando también los nutrientes que nos aportan y podemos incurrir en déficits muy serios.

Si a pesar de todo decides hacer una de estas dietas procura al menos minimizar estas pérdidas. Haz ejercicio a diario para fortalecer tus músculos y asegúrate de tomar todos los días la cantidad necesaria de proteínas (huevos, pollo sin piel, carne sin grasa y pescado). Por lo que respecta a los nutrientes, tomar un buen complejo vitamínico te será de gran ayuda.

Dietas milagro

Los atracones

Seguro que conoces a alguien que, tras acabar una dieta, se daba auténticos atracones de comida. Puede que incluso tú lo hayas vivido. Pues vamos a contarte algo que quizás no sepas.

Uno de los inconvenientes de las dietas milagro es que limitan demasiado el tipo y la cantidad de los alimentos que se pueden consumir. Algunas eliminan por completo las frutas, otras los lácteos, otras las legumbres y los cereales… el resultado, como ya hemos mencionado es un déficit de algunos nutrientes. Pues bien, dicen los expertos que los atracones que suelen seguir a las dietas milagro extremas no son sólo producto de nuestra ansiedad o nuestros caprichos. Dicen que gran parte de la ingesta compulsiva es una forma con la que nuestro cuerpo intenta compensar la pérdida de nutrientes y calorías. Al parecer las deficiencias nutricionales que han causado las dietas milagro pueden provocarnos antojos intensos con los que el organismo trata de forzarnos a comer los alimentos que necesita para su salud y supervivencia.

El efecto yoyó

Seguro que conoces a alguien que ha hecho una de estas dietas y ha perdido un montón de kilos. Pero cuando los vuelves a ver al cabo del tiempo, la inmensa mayoría no sólo han recuperado todos esos kilos, sino algunos más por añadidura. ¿Qué ha ocurrido? Pues que han sido víctimas del efecto rebote, más conocido como efecto yoyó.

¿A qué se debe el efecto yoyó? A una combinación de factores. Por una parte después de hacer una dieta el metabolismo está ralentizado. Si a eso le sumamos que volvemos de golpe a la alimentación que llevábamos antes y que nos había conducido al sobrepeso, la respuesta está clara. Si además le sumamos los atracones de los días posteriores a finalizar la dieta el resultado es inevitable.

Lo peor es que, como ya hemos comentado, la mayor parte del peso que se pierde con las dietas milagro es agua y masa muscular, pero el peso que se recupera es tan sólo grasa. Si esto ocurre una vez, quizás se pueda superar sin grandes problemas. Pero cuando se convierte en rutina, cuando hacemos una dieta detrás de otra, el saldo de las dietas milagro es negativo, ya que cada vez tendremos un mayor índice de grasa corporal y el objetivo de adelgazar estará aún más lejos.

Las últimas novedades en cuanto al efecto yoyó vienen dadas por el proyecto DiOGenes (Dieta, Obesidad y Genes). El proyecto DiOGenes está financiado por la Unión Europea, e investiga la obesidad y composición de la dieta. Participan en el estudio Alemania, Bulgaria, Dinamarca, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, República Checa y España. Por parte de España, el estudio está siendo realizado por el Departamento de Fisiología y Nutrición de la Universidad de Navarra. Se pretende evaluar la eficacia para el mantenimiento del peso de diferentes dietas constituidas con alimentos de distintas características. El objetivo concreto del estudio es evaluar el efecto de dietas con bajo contenido en grasa, distinto contenido en proteínas y distinto tipo de azúcares sobre el control del peso corporal. Aunque aún no ha concluido, los primeros resultados (obtenidos en las ciudades de Copenhague y Maastrich) han sido sorprendentes. Tras haber adelgazado once kilos, los participantes siguieron diferentes dietas con el objetivo de mantener el peso. Los que mejor conservaron el nuevo peso fueron los que seguían dietas altas en proteínas, mientras que los que hacían dietas pobres en azúcares no obtuvieron buenos resultados. Seguiremos a la espera de los resultados definitivos, pero de momento éste es un dato a tener en cuenta.

Dietas milagro

Problemas físicos

Las consecuencias negativas que las dietas milagro pueden tener sobre nuestro cuerpo son de sobra conocidas, pero nunca está de más darles un repaso a las más frecuentes:

  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarreas
  • Sequedad del pelo
  • Fragilidad de uñas
  • Pérdida de cabello
  • Alteraciones dermatológicas
  • Intolerancia al frío
  • Acidosis láctica
  • Cetosis
  • Crisis de gota
  • Hipotensión ortostática
  • Arritmias

Hasta aquí nos referimos a los efectos secundarios que una dieta milagro aislada puede provocar en nuestro cuerpo. Pero existe otro problema más serio del que no se suele hablar con frecuencia: el efecto acumulativo que tiene sobre nosotros realizar una dieta detrás de otra.

Quizás uno de los primeros en hablar de este tema fuera Pierre Dukan en la fase de consolidación de su dieta, cuando nos advertía que durante el tiempo que se está adelgazando, una gran cantidad de colesterol y de triglicéridos circulan por la sangre. En cada contracción del corazón, esta sangre rica en grasas tóxicas inunda las arterias y deja depósitos en las paredes arteriales. Por eso alertaba del riesgo que suponía emprender una y otra vez dietas de adelgazamiento que nos llevarían a una situación de sobrecarga de colesterol.

Pero lo peor es que el corazón también sufre de estos repetidos intentos. Susana Monereo (jefa de la sección de Endocrinología y Nutrición del madrileño Hospital Universitario de Getafe) nos dice que los cambios de peso continuos no son recomendables para el corazón. Comenzar una dieta, perder peso, abandonarla después para recuperar los kilos perdidos y volver a empezar es una conducta que provoca patologías cardiovasculares y aumenta el riesgo de mortalidad.

Diversas asociaciones médicas y sociedades de nutrición advierten que seguir estas dietas durante un periodo prolongado de tiempo o hacerlo de forma recurrente conlleva un aumento del riesgo de padecer diabetes, osteoporosis, algunos tipos de cáncer y las ya mencionadas enfermedades cardiovasculares.

Problemas psicológicos

Las dietas milagro también suelen ocasionar dificultades de tipo psicológico. Las más frecuentes suelen ser:

  • Insomnio
  • Ansiedad
  • Irritabilidad
  • Depresión
  • Distorsión de la imagen corporal
  • Trastornos alimentarios

Quizás las más complicaciones más peligrosas sean las dos últimas, que suelen ir enlazadas. Cuando se percibe la propia imagen deformada es muy frecuente caer en alguno de los trastornos alimentarios más frecuentes: la anorexia o la bulimia. Un estudio llevado a cabo en Junio de 2007 por la Fundación Anorexia Bulimia de Barcelona (ABB) indica que un 40% de quienes padecen estos trastornos, comenzaron a sufrirlos a raíz de haber seguido alguna dieta milagro de cara a la época estival. Este peligro es mucho más alto entre los adolescentes, por eso siempre decimos que las dietas en general y las dietas milagro en particular sólo deben realizarlas adultos sanos, previa consulta con su especialista.

Si tienes un problema real de sobrepeso debes buscar (con la ayuda de tu médico o nutricionista) una dieta sana, equilibrada, agradable de comer y cómoda de mantener durante todo el tiempo que sea necesario. Tienes que hacer ejercicio a diario para quemar más calorías. Y un último consejo: no te obsesiones con la báscula. Recuerda que lo más importante es eliminar la grasa de tu cuerpo, y la grasa, aunque abulte mucho, pesa muy poco. Si disminuyes la grasa y aumentas la masa muscular, puedes pesar lo mismo y estar más delgado.

Dietas milagro

Scroll Up
error: ¡El contenido está protegido!

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar