Saltar al contenido
Dieta y Vitalidad

Dieta Garaulet

Dieta Garaulet

¿No conoces la dieta Garaulet? Pues pertenece al grupo de las dietas hipocalóricas. Como ya mencionamos al hablar sobre ellas, a estas dietas se las suele acusar de ser monótonas, aburridas y poco agradables. Los expertos en nutrición lo saben y por eso intentan darles un nuevo enfoque, hacerlas más placenteras y más sencillas de seguir.

En esa línea trabajan también algunos nutricionistas españoles, que han conseguido diseñar dietas hipocalóricas basadas en la tradicional dieta mediterránea. Variadas, efectivas y sabrosas, estas dietas han conseguido abrirse un hueco por méritos propios, como la dieta Garaulet que vamos a conocer hoy.

Marta Garaulet

Aunque es madrileña de nacimiento, Marta Garaulet Aza ha desarrollado casi toda su actividad en la comunidad de Murcia. Está doctorada en Farmacia y tiene un Máster en Salud pública por la Universidad de Harvard. En la actualidad es catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición en la Universidad de Murcia.

Su actividad docente e investigadora (centrada en los temas de la nutrición y en la obesidad especialmente) la ha llevado a trabajar en Suecia, Francia y Estados Unidos, y en su labor de conferenciante ha recorrido otros muchos países. Ha publicado diversos libros y más de cien artículos científicos en las revistas más prestigiosas.

Sus últimos trabajos, realizados junto con el doctor José María Ordovás, del departamento de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts, Boston, están orientados hacia la novedosa ciencia de la Nutrigenética. Fruto de esta colaboración es el primer libro publicado sobre Cronobiología y Obesidad.

Dieta Garaulet

Cuenta Marta Garaulet que, cuando llegó a Boston hace años para estudiar en Harvard, trabajó de niñera cuidando de Jonathan, un niño de seis años al que faltaba un riñón y que no pesaba 15 kilos:

«Vivían en la zona más cara, pero el niño solo comía sándwiches de mantequilla de cacahuete y gominolas, con vitamina A por la mañana, y con vitamina C por la tarde. ¡No había una sola cuchara en la casa! ¿Para qué, si los padres se alimentaban de platos preparados que no necesitaban cubiertos?»

En su afán por mejorar la alimentación del niño, Marta compró dos cucharas (una para el niño y otra para ella) y llamó a su abuela a España para pedirle recetas. Resultado: «El niño empezó a fortalecerse, a reír, a correr… Yo comprendí lo sanos que son los platos de cuchara y así nació el método Garaulet».

Impresionada por los métodos americanos, Marta Garaulet evolucionó su sistema, convirtiéndolo en una dieta de adelgazamiento en la que unía las técnicas conductuales aprendidas en EEUU con la clásica dieta mediterránea española. La influencia norteamericana está muy presente en la dieta Garaulet. A semejanza de la dieta de los puntos basa su éxito tanto en la alimentación, como en el ejercicio y en la terapia de grupo, en el apoyo y el acicate que te ofrecen otras personas que se enfrentan a las mismas dificultades.

Intentando aproximar la dieta al mayor número de gente posible, Marta Garaulet decidió conceder una serie de franquicias (exclusivamente a farmacéuticos y diplomados en nutrición) donde se aplica su método. La idea es que el paciente se dirija a la más cercana donde le harán un estudio detallado, análisis incluidos, antes de pautarle la dieta que más se adecúe a sus necesidades.

La dieta Garaulet cataloga los alimentos en seis grupos: lácteos, grasas, proteínas, panes, frutas y verduras. Al paciente se le indica cuantas raciones de cada uno de estos grupos debe de consumir cada día dependiendo de su sexo y de la cantidad de kilos que necesite perder. En el método se distinguen tres fases, en cada una de las cuales se van introduciendo más variedad y cantidad de alimentos, y una última fase destinada al mantenimiento, a consolidar los logros obtenidos.

En palabras de Marta Garaulet: «Aprender a comer es reinventarse. Hay que conocer los alimentos y tener en cuenta su valor. No hay alimentos prohibidos, sino actitudes equivocadas».

Dieta Garaulet

Los grupos de alimentos

Como ya hemos comentado, en la dieta Garaulet los alimentos se clasifican en seis grupos, de los cuales podremos ingerir un determinado número de raciones diarias dependiendo de en qué fase nos encontremos. Para que sea más sencillo de comprender, a continuación podéis ver a que equivale una ración de alimentos en cada uno de estos grupos.

Una ración de lácteos:

  • Una taza de leche desnatada (la taza son 330 ml)
  • Media taza de leche en polvo
  • Un yogur desnatado
  • Treinta gramos de queso fresco
  • Una cuajada
  • Un Actimel
  • Una mousse de chocolate (Sveltesse, Vitalínea) con 0,9% de chocolate
  • Setenta y cinco gramos de queso Burgo de Arias 0% materia grasa

Una ración de grasas:

  • Una cucharada de aceite de oliva, girasol o soja
  • Una cucharada de mantequilla
  • Dos cucharadas de margarina Ligeresa o Flora
  • Cinco cucharadas de margarina La Masía
  • Una cucharada de mayonesa
  • Dos cucharadas de mayonesa ligera
  • Diez cucharadas de mayonesa Ligeresa Sensación
  • Seis aceitunas grandes
  • Diez aceitunas pequeñas
  • Una cucharada de nata
  • Diez cucharadas de crema ligera Puleva 5% materia grasa
  • Una cucharada de paté
  • Una cucharada de alioli
  • Una cucharada de sobrasada
  • Una cucharada de quesos de untar normales
  • Diez cucharadas de queso de untar con yogur Arias 0% materia grasa
  • Cinco cucharadas de tomate frito
  • Ocho cucharadas de tomate frito light
  • Medio aguacate

(Las cucharadas tienen que ser rasadas, sin colmo)

Una ración de proteínas:

  • Treinta gramos de carne
  • Treinta gramos de pescado
  • Treinta gramos de marisco o surimi
  • Treinta gramos de salchichas
  • Treinta gramos de jamón serrano, lomo o jamón york
  • Treinta gramos de chorizo (=1P+1G)
  • Treinta gramos de pavo en lonchas
  • Treinta gramos de hígado
  • Treinta gramos de vísceras
  • Treinta gramos de queso fresco
  • Veinte gramos de queso manchego, curado, roquefort, gouda…
  • Un tranchete
  • Dos tranchetes light
  • Treinta gramos de atún con aceite escurrido
  • Un quesito
  • Dos quesitos light
  • Media taza de lentejas, garbanzos o habichuelas cocinadas (el caldo se cuenta aparte)
  • Un huevo
  • Tres claras de huevo

Una ración de panes:

  • Treinta gramos de pan tostado, roscas, piquitos…
  • Treinta gramos de cereales integrales
  • Una rebanada de pan de molde blanco
  • Dos rebanadas de pan de molde integral
  • Treinta gramos de pan rallado
  • Medio panecillo de hamburguesa
  • Media taza de arroz cocinado
  • Treinta gramos de arroz crudo
  • Veinte gramos de palomitas sin hacer
  • Media taza de lentejas, garbanzos o habichuelas cocinados (el caldo aparte)
  • Media taza de guisantes
  • Media taza de maíz
  • Media taza de habas
  • Treinta gramos de habas peladas crudas
  • Noventa gramos de batatas o boniato
  • Noventa gramos de patatas
  • Media taza de pasta cocida
  • Treinta gramos de pasta sin cocinar

Una ración de fruta:

  • Una naranja
  • Dos mandarinas
  • Una manzana
  • Un melocotón
  • Un plátano mediano (90 gr)
  • Una taza de fresas (180 gr)
  • Un higo
  • Media taza de macedonia de frutas
  • Medio pomelo
  • Dos cucharadas de pasas
  • Dos rodajas de melón
  • Dos rodajas de sandia
  • Una rodaja de piña
  • Un kiwi
  • Media taza de zumo natural
  • Dos albaricoques
  • Una pera
  • Media taza de cerezas
  • Media taza de uvas

Una ración de verduras:

  • Las verduras, setas y champiñones son de consumo libre, por eso no es demasiado importante medir la raciones exactas. Por poner un ejemplo un tomate sería una ración y un plato hondo de verdura troceada equivale a dos raciones.
  • No olvidemos que los guisantes no se consideran verduras sino hidratos de carbono (por eso se incluyen en el grupo de los panes).
  • A efectos de raciones sí se consideran verduras los espárragos y las alcachofas en conserva, así como todas las clases de encurtidos (pepinillos en vinagre, cebollitas, alcaparras, etc.).

Además:

  • Los caldos, consomés, sopas, cremas, etc., son de libre consumo si llevan menos de un gramo de grasa por cada cien gramos.
  • La mostaza, el vinagre y la mermelada light son de libre consumo.
  • Un vaso de gazpacho preparado equivale a una ración de verdura y media de grasa.
  • Los frutos secos, chocolates, etc. se consideran calorías opcionales. Si una semana se ha perdido peso, la semana siguiente se pueden consumir 350 calorías opcionales a título de premio (pero que conste que no es obligatorio).

Dieta Garaulet

Elogios y quejas

Al no existir alimentos prohibidos, y gracias a la enorme gama de alimentos disponibles y a la autonomía que se nos permite a la hora de mezclarlos, tenemos a nuestro alcance miles de combinaciones que hacen imposible el aburrimiento o la monotonía. En cualquier caso, si andamos cortos de ideas, no hay problema: en los centros nos pueden sugerir recetas. También podemos encontrarlas en los libros de Marta Garaulet, incluso uno de ellos está dedicado únicamente a las recetas.

Los que ya han seguido la dieta Garaulet se muestran satisfechos porque han perdido peso comiendo de todo. Muchos se siguen sorprendiendo de esos tres días en que los hay que comer legumbres de forma irrenunciable. Beber gazpacho o comer de cuchara no son cosas que se asocien con una dieta de adelgazamiento eficaz. También gusta mucho la idea de que si una comida es saludable, sirve para todos los miembros de una familia, ya que nadie puede preparar tres menús distintos en una casa porque haya alguien a régimen.

Otro gran atractivo de la dieta es que se contemplan los excesos en los que se puede caer cuando salimos a comer fuera, y se anima a realizarlos de forma consciente, deliberada y sin remordimientos, tan sólo se pide a cambio que se compense ese exceso en las otras comidas del día. En ningún caso se trata de saltárselas, sino de comer las frutas y las verduras que no comeremos luego.

Por lo que respecta a las bebidas se decantan por el agua y por el vino, por su bajo aporte calórico comparado con el muy alto de la cerveza, pero también nos hacen sugerencias sobre qué es lo mejor que podemos beber si salimos de fiesta.

En fin, la mayoría de las opiniones se deshacen en cumplidos hacia la dieta Garaulet. Lamentablemente no se puede decir lo mismo sobre las franquicias. Las protestas se mueven básicamente en dos direcciones.

Por una parte los pacientes se quejan de la falta de interés de los profesionales que les atienden. Dicen que, a pesar de lo que prometen en su publicidad, el trato no es personalizado, que no se interesan por los avances o los problemas que cada individuo tiene con la dieta. Afirman que las reuniones de grupo no tienen nada de terapia compartida, sino que se limitan a un puro trámite que se realiza lo más rápido posible y donde tan sólo se les dan unas indicaciones generales. Con distintos matices, las críticas se extienden a varias franquicias.

Por otra parte censuran el enfoque excesivamente monetarista de los centros Garaulet, ya que, aunque no se haya podido asistir a alguna de las reuniones, hay que pagar igualmente. Y esto no es discutible, a diferencia de las quejas del punto anterior que pueden ser más o menos subjetivas. Pero la cuestión del dinero es irrebatible: en la página web oficial hay un dossier a disposición de todo aquel que esté interesado en montar una franquicia. Y en ese dossier, como técnica para cambiar el comportamiento, podemos leer textualmente:

«Matrícula y pago semanal: Con el fin de reducir el abandono, el paciente debe pagar una matrícula inicial el primer día de tratamiento y una cuota semanal que se cobra incluso cuando el paciente no acude a la visita».

error: Alert: Content is protected !!