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Dieta del kiwi

En nuestra sección de dietas depurativas debuta hoy la dieta del kiwi. Esta dieta no sería posible si no viviéramos en ese mundo globalizado del que tanto nos quejamos. Ese mundo que nos permite tener acceso durante todo el año a ésta y a otras frutas tropicales que antes eran exóticas y casi desconocidas.

El kiwi ya se ha convertido en algo habitual en nuestras vidas. Todos conocemos a alguien (una abuela, un tío o una amiga) que desayunan kiwis “para mejorar el tránsito”. Y todos hemos sentido la tentación de incluir los kiwis en nuestros postres más elaborados, por el precioso toque de color que proporcionan: verde intenso o amarillo dorado.

Pero más allá de esos lugares comunes el kiwi sigue siendo un mundo por descubrir. ¿Quieres conocerlo con nosotros?

Lo que se oculta en el kiwi

Si tuviéramos que comprar un kiwi sin conocerlo y juzgando sólo por su aspecto exterior, lo más probable es que no lo hiciésemos. Porque los kiwis por fuera son feos, para que vamos a andar con tonterías. Pero debajo de esa piel peluda y marrón se esconde una fruta dulce y refrescante con un ligero toque ácido y con un montón de nutrientes. Hagamos un somero repaso.

Cien gramos de kiwi te proporcionan el 2% de la cantidad diaria recomendada de las vitaminas B1, B2 y B3, el 5% de vitamina B6, el 10% de vitamina E, el 38% de vitamina K y el 155% de vitamina C. No está mal ¿verdad? Además también te aporta zinc, hierro, calcio, magnesio, fósforo y potasio. Carece de sodio, tiene menos de 15 g de carbohidratos y solo suma 50 calorías a tu dieta. Un auténtico concentrado de nutrientes que tu salud agradecerá.

Su contenido en antioxidantes combate los radicales libres y el envejecimiento, refuerza el sistema inmunológico, incrementa la producción de glóbulos blancos y anticuerpos, mejora el estado de la piel y el cabello, y colabora en la formación de los tejidos (cartílago, piel, tendones y vasos sanguíneos sobre todo).

Dieta del kiwi

Los kiwis contienen una elevada cantidad de quercetina, un flavonoide con propiedades antiinflamatorias y antibióticas naturales que es muy efectivo en el tratamiento y prevención del cáncer, la artritis, la arterioesclerosis o la obesidad. También es un poderoso antihistamínico que ayuda a prevenir los ataques alérgicos y de asma.

Gracias a su contenido de potasio nos ayuda a regular la tensión arterial. Su alto contenido en magnesio y vitamina C, lo convierten en un tranquilizante natural que nos ayuda a reducir el estrés y a combatir el insomnio, mejorando la calidad y la duración del sueño.

En el kiwi también encontraremos luteína y zeaxantina que ayudan a proteger nuestros ojos, previniendo la degeneración macular y el desarrollo de cataratas o glaucoma.

El kiwi es rico en fibra soluble y al ingerirlo ayuda a mejorar el tránsito intestinal y previene la aparición del estreñimiento. Para las personas que lo padecen de forma crónica el kiwi es un alimento muy recomendable.

Quien puede hacer la dieta del kiwi

Como siempre, descartemos en primer lugar a las personas que no pueden hacerla: embarazadas, ancianos, niños y enfermos crónicos. Si sufres de descomposición de forma habitual esta dieta no es para ti porque podría agravar tu problema. Las personas que son propensas a sufrir de cálculos renales (piedras) no deberían comer kiwis porque los kiwis contienen oxalatos, una sustancia que concentrada en exceso, se puede cristalizar y causar problemas de salud. En estos casos lo mejor es tomar otras frutas y si a pesar de todo se comen kiwis no hay que mezclarlos con alimentos ricos en calcio, como los lácteos.

Si eres un adulto sano, previa consulta con el especialista, puedes aprovechar algunos de sus beneficios al tiempo que depuras tu organismo y pierdes dos o tres kilos por añadidura. Si padeces habitualmente de estreñimiento la dieta del kiwi puede ayudarte a superarlo. Si tienes déficit de vitamina C, esta dieta es adecuada para ti porque te aportará una gran cantidad de esta vitamina.

Principios básicos de la dieta del kiwi

Los kiwis hay que escogerlos en su punto justo de madurez para poder beneficiarnos de todo su potencial. Para ello hay que apretar ligeramente la cáscara con un dedo: si cede ligeramente es que está en su punto óptimo de madurez (si no cede es porque aún está verde, si cede demasiado el kiwi ya está pasado).

No olvidemos que se trata de dietas rápidas e hipocalóricas. Por eso hay que respetar la duración de la dieta y no prolongarla más allá de lo señalado.

La carne tiene que ser sin grasa y el pollo o el pavo sin piel.

Los alimentos tienen que ser cocinados hervidos, a la plancha, asados, al vapor o en papillote.

No se puede tomar azúcar. Para endulzar se utilizan edulcorantes, con una sola excepción: en los batidos se puede utilizar una cucharadita de miel.

Para sazonar tus comidas las especias, las hierbas aromáticas, el limón y el vinagre son libres. Utiliza muy poca sal y un máximo de dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra al día.

Hay que beber abundante agua (dos o tres litros al día).

Haz un poco de ejercicio o camina veinte minutos.

Dieta del kiwi

Monodieta del kiwi

Para hacer esta monodieta tienes que comprar un montón de kiwis. Dicen que si la haces durante cuatro días perderás uno o dos kilos, pero te vas a aburrir mucho. Si la haces un solo día podrás aprovechar igualmente sus efectos depurativos.

  • Desayuno – Un kiwi. Un yogur desnatado sin azúcar.
  • Media mañana – Un kiwi. Una infusión.
  • Comida – Un tazón de caldo de verduras cocinado sin grasa. Todos los kiwis que se deseen.
  • Entre la comida y la merienda – Un zumo natural a base de kiwi (se le pueden añadir frutas o verduras al gusto).
  • Merienda – Gelatina baja en calorías mezclada con un kiwi. Una infusión,
  • Cena – Un tazón de caldo de verduras cocinado sin grasa. Todos los kiwis que se deseen.
  • Antes de acostarte – Una infusión relajante.

Dieta del kiwi para cuatro días

Esta otra versión de la dieta te ofrece perder de dos a cuatro kilos en cuatro días. No sabemos si será verdad, pero al menos es mucho más variada y completa que la monodieta.

  • Día 1
    • Desayuno – Un huevo duro. Un tazón de leche desnatada con cuarenta gramos de cereales para el desayuno. Dos kiwis.
    • Media mañana – Un batido preparado con dos kiwis, cuatro hojas de espinacas y cuatro hojas de lechuga.
    • Comida – Pechuga de pollo a la plancha. Ensalada de espinacas mini y tomate aliñada con una pizca de sal, una cucharada de aceite de oliva virgen extra y zumo de limón. Dos kiwis.
    • Merienda – Un batido preparado con dos kiwis, dos ciruelas negras grandes, medio limón y un yogur natural desnatado sin azúcar.
    • Cena – Una ensalada de tomate con una lata de atún al natural. Ensalada de frutas con kiwi, piña y sandía. Un yogur desnatado sin azúcar.
  • Día 2
    • Desayuno – Un huevo pasado por agua. Dos rebanadas de pan. Un vaso de leche desnatada. Dos kiwis.
    • Media mañana – Un batido preparado con dos kiwis, dos tallos de apio, perejil y zumo de naranja recién exprimido.
    • Comida – Salmón a la plancha, sazonado con eneldo y un chorrito de limón. Ensalada de escarola, granada y naranja, aliñada con una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. Dos kiwis.
    • Merienda – Un batido preparado con tres kiwis, un plátano, un trozo de jengibre pelado, cuatro cucharadas de copos de avena y un vaso de leche desnatada.
    • Cena – Ensalada de pollo y apio. Macedonia de frutas con kiwi, sandía, melón, uvas y melocotón. Un yogur desnatado sin azúcar.
  • Día 3
    • Desayuno – Un huevo duro. Un tazón de leche desnatada con cuarenta gramos de cereales para el desayuno. Dos kiwis.
    • Media mañana – Un batido preparado con dos kiwis, cuatro trozos de brócoli, el zumo recién exprimido de dos naranjas, una manzana y un chorrito de limón.
    • Comida – Pechuga de pavo a la plancha. Ensalada de repollo, lombarda y canónigos, aliñada con una pizca de sal, una cucharada de aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez. Dos kiwis.
    • Merienda – Un batido preparado con dos kiwis, una pera, tres rodajas de piña fresca y un vaso de leche desnatada.
    • Cena – Una tortilla francesa de dos huevos. Un tomate aliñado con una pizca de sal, orégano y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Ensalada de frutas con kiwi, manzana y frambuesas. Un yogur desnatado sin azúcar.
  • Día 4
    • Desayuno – Un huevo pasado por agua. Dos rebanadas de pan. Un vaso de leche desnatada. Dos kiwis.
    • Media mañana – Un batido preparado con dos kiwis, un manojo de berros, un vaso de leche desnatada y una cucharada de semillas de chía.
    • Comida – Lomo de merluza a la plancha. Ensalada de lechuga, tomate y pepino, aliñada con una pizca de sal, una cucharada de aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez. Dos kiwis.
    • Merienda – Un batido preparado con dos kiwis, una manzana y el zumo recién exprimido de dos naranjas.
    • Cena – Espárragos a la plancha. Cien gramos de jamón serrano (sin grasa). Macedonia de frutas (kiwi, fresas y piña). Un yogur desnatado sin azúcar.

Dieta del kiwi

Dieta del kiwi para una semana

Para los más perseverantes, la versión de la dieta para una semana. Aunque las cantidades de comida no sean muy grandes, la dieta no te resultará aburrida. Eso sí, aquí no te concretan lo que puedes adelgazar porque le dan mucha más importancia al efecto depurativo que conseguirás al cabo de la semana.

  • Lunes
    • Desayuno – Una taza de té verde a la que añadiremos el zumo de media naranja. Dos rebanadas de pan de cebada. Dos cucharaditas de mermelada sin azúcar. Tres kiwis. Un vaso de zumo de piña.
    • Media mañana – Tres kiwis. Un vaso de zumo de pomelo.
    • Comida – Cuatrocientos cincuenta gramos de frutas variadas (plátanos, uvas, higos y kiwi). Una infusión.
    • Merienda – Una naranja. Dos galletas de arroz. Té o café sin azúcar.
    • Cena – Ensalada de hinojo y tomate. Brochetas preparadas con ciento cincuenta gramos de pollo, un kiwi, y aliñadas con crema de curry. Verduras al vapor con unas gotas de limón.
  • Martes
    • Desayuno – Una taza de malta (cebada tostada). Dos rebanadas de pan de cebada. Una cucharadita de miel. Tres kiwis. Un vaso de zumo de piña.
    • Media mañana – Tres kiwis. Un vaso de zumo de naranja.
    • Comida – Cien gramos de ternera asada. Ensalada mixta a la que añadiremos 10 gramos de semillas. Un batido de kiwi. Una infusión.
    • Merienda – Dos rebanadas de pan. Una taza de té o café sin azúcar.
    • Cena – Crema de calabaza aliñada con especias. Doscientos gramos de lubina a la plancha. Cuarenta gramos de pan. Ensalada de hojas verdes aliñada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y vinagre de sidra de manzana.
  • Miércoles
    • Desayuno – Una taza de té verde a la que añadiremos el zumo de media naranja. Dos rebanadas de pan de cebada. Dos cucharaditas de mermelada sin azúcar. Tres kiwis. Un vaso de zumo de piña.
    • Media mañana – Tres kiwis. Un vaso de zumo de pomelo.
    • Comida – Sesenta gramos de espaguetis de trigo integral con tomates cereza. Verduras a la plancha. Un kiwi. Una infusión.
    • Merienda – Un yogur desnatado sin azúcar. Una taza de té o café sin azúcar.
    • Cena – Doscientos gramos de pechuga de pollo a la parrilla. Ensalada de zanahorias e hinojo. Dos rebanadas de pan con salsa de kiwi.
  • Jueves
    • Desayuno – Una taza de malta (cebada tostada). Dos rebanadas de pan de cebada. Una cucharadita de miel. Tres kiwis. Un vaso de zumo de piña.
    • Media mañana – Tres kiwis. Un vaso de zumo de naranja.
    • Comida – Doscientos gramos de alubias. Cien gramos de queso. Dos tomates. Dos kiwis y un pomelo. Una infusión.
    • Merienda – Tres o cuatro galletas de trigo integral. Una taza de té o café sin azúcar.
    • Cena – Sopa de verduras con albahaca. Doscientos gramos de salmón a la plancha con un chorrito de limón. Dos patatas cocidas (de unos cincuenta gramos cada una).
  • Viernes
    • Desayuno – Una taza de té verde sin azúcar a la que añadiremos el zumo de media naranja. Dos rebanadas de pan de cebada. Dos cucharaditas de mermelada sin azúcar. Tres kiwis. Un vaso de zumo de piña.
    • Media mañana – Tres kiwis. Un vaso de zumo de pomelo.
    • Comida – Cincuenta gramos de pasta con una latita de atún al natural. Doscientos gramos de lechuga y pepino. Una infusión.
    • Merienda – Ensalada de fresas y kiwi. Una taza de té o café sin azúcar.
    • Cena – Crema de tomate y cebolla. Ciento cincuenta gramos de merluza con tomate y alcaparras. Doscientos gramos de ensalada mixta.
  • Sábado
    • Desayuno – Una taza de malta sin azúcar (cebada tostada). Dos rebanadas de pan de cebada. Una cucharadita de miel. Tres kiwis. Un vaso de zumo de piña.
    • Media mañana – Tres kiwis. Un vaso de zumo de naranja.
    • Comida – Cincuenta gramos de arroz con verduras variadas. Doscientos gramos de ensalada mixta. Un kiwi. Una infusión.
    • Merienda – Una manzana.
    • Cena – Crema de calabacín. Ciento cincuenta gramos de bacalao al vapor con perejil y limón. Un plato de verduras a la parrilla (berenjenas, tomates, pimientos y calabacín).
  • Domingo
    • Desayuno – Una taza de té verde a la que añadiremos el zumo de media naranja. Dos rebanadas de pan de cebada. Dos cucharaditas de mermelada sin azúcar. Tres kiwis. Un vaso de zumo de piña.
    • Media mañana – Tres kiwis. Un vaso de zumo de pomelo.
    • Comida – Cincuenta gramos de pasta aderezada con tomates cereza. Doscientos gramos de ensalada mixta aliñada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Ensalada de frutas con kiwi. Una infusión.
    • Merienda – Ocho galletas.
    • Cena – Crema de verduras variadas. Ciento cincuenta gramos de filete de dorada al vapor.
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