Saltar al contenido
Dieta y Vitalidad

Dieta Líquida

Dieta Líquida

¿Por qué dicen que la dieta líquida adelgaza? Cuanto más nos adentramos en el mundo de las dietas, mayores son las sorpresas que nos encontramos por el camino. Una de las más habituales es la metamorfosis: al igual que le ocurría al protagonista de la película “La mosca”, que comenzaba siendo un científico y terminaba siendo un insecto, algunas dietas que en su origen estaban pensadas tan sólo para mejorar la salud, al final están siendo promocionadas con fines totalmente distintos.

Aunque no suele ser muy buena idea, esto ha ocurrido ya con otras dietas terapéuticas que ahora se utilizan para adelgazar y la dieta líquida no es una excepción. Diferentes variantes se nos ofrecen bajo la etiqueta de ser depurativas o desintoxicantes, incluso se las presenta como la panacea de la pérdida de peso: la dieta del pomelo, la del limón, la Detox, y otras muchas que más adelante iremos viendo de una en una. Pero antes de valorar su supuesta utilidad para adelgazar, será mejor que veamos algunos datos.

En qué consiste la dieta líquida

La dieta líquida es aquella que se compone exclusivamente de líquidos, de aquellos alimentos que a temperatura ambiente también se convierten en líquidos (como los helados), o de alimentos sólidos que pasados por la licuadora y mezclados con líquidos, se vuelven de consistencia líquida. El objetivo fundamental de esta dieta es el de garantizar una adecuada hidratación y el aporte imprescindible de sales minerales a aquellas personas que por algún motivo no pueden ingerir alimentos sólidos, o que deben reducir al mínimo la estimulación gastrointestinal.

De forma puntual todos hemos seguido alguna vez una dieta líquida (por ejemplo cuando hemos padecido gastroenteritis) durante uno o dos días. Pero si debemos seguirla por más tiempo hay que tener en cuenta que, desde el punto de vista de la nutrición, la dieta líquida es incompleta y no cubre las necesidades mínimas de energía que necesita una persona. El aporte de calorías y de proteínas suele ser escaso, por lo que el especialista puede considerar adecuado enriquecerla con algunos extras o añadir suplementos vitamínicos o de otro tipo, hasta alcanzar las cantidades adecuadas de calorías y proteínas diarias.

Por los motivos que hemos visto, la dieta se suele mantener durante el menor tiempo posible y siempre bajo estricto control médico. En cada momento, y dependiendo de los resultados de las pruebas de control, el doctor valorará si es suficiente con la dieta o si hay necesidad de recurrir a la nutrición artificial. También tendrá en cuenta la tolerancia digestiva, para volver a introducir progresivamente una dieta normal.

Como norma general (salvo prescripción facultativa) esta dieta no la deben realizar personas diabéticas, niños, ancianos ni embarazadas. Tampoco se recomienda practicar deportes ni realizar fuertes ejercicios físicos, ya que se puede sufrir algún tipo de descompensación y además el cansancio será mucho mayor del habitual.

Dieta Líquida

¿Cuándo está indicado su uso?

Este tipo de dietas suelen ser establecidas en los hospitales o ambulatorios como parte del tratamiento de alguna enfermedad, como preparación a un determinado tipo de intervenciones quirúrgicas o como ayuda en la recuperación. En cualquier de estos casos es muy importante seguirla a rajatabla para evitar complicaciones posteriores, que podrían ser de gravedad.

Las causas más frecuentes por las que se suele pautar la dieta líquida son:

  • Como dieta de transición, después de una temporada en la que sólo se ha estado alimentado con suero o por vía parenteral y antes de volver a una alimentación normal.
  • Como preparación a determinadas pruebas o exploraciones del aparato digestivo.
  • Antes de ser sometido a una intervención de cirugía intestinal o cirugía bariátrica (es decir, de reducción de estómago en alguna de sus variantes).
  • Después de una de las operaciones señaladas anteriormente y hasta que se haya logrado la recuperación necesaria para que el aparato digestivo pueda asimilar de nuevo alimentos sólidos.
  • Tras intervenciones de cirugía maxilofacial, o cirugía plástica de cuello y cara, así como en algunos otros postoperatorios que impidan masticar o deglutir con normalidad.
  • En el proceso de recuperación de algunas enfermedades crónicas del aparato digestivo (enfermedad de Crohn, enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome de malabsorción, etc.).

Dieta líquida básica

Estos son los alimentos que se pueden ingerir en una dieta líquida básica aunque, dependiendo del motivo por el cual la estemos siguiendo, algunos de ellos pueden ser suprimidos:

  • Agua (también con gas).
  • Zumos de fruta, néctares, jugos con pulpa, bebidas isotónicas, refrescos.
  • Zumos de vegetales (apio, tomates, pepinos, calabaza…).
  • Té, café, infusiones.
  • Leche entera, semidesnatada o desnatada, yogur líquido.
  • Leche de almendras.
  • Bebidas de soja.
  • Aceite, mantequilla o margarina.
  • Cremas, natillas, budín, gelatina y flan.
  • Helados cremosos, yogur helado, sorbetes y polos.
  • Miel, azúcar, jarabes y siropes.
  • Caldo de carne, caldo de pescado, caldo de verduras, consomé y sopas cremosas coladas (sin tropezones sólidos).

Además, si el médico lo cree conveniente, se podrá tomar:

  • Batidos de proteínas
  • Suplementos líquidos

Dieta Líquida

Dieta líquida enriquecida

Si se considera necesario, se puede mejorar el aporte calórico de la dieta enriqueciéndola con algunos de los siguientes productos:

  • Azúcar, miel, cacao: añadir a la leche, las infusiones o las bebidas de soja.
  • Cereales instantáneos muy diluidos: mezclar con la leche o las infusiones.
  • Leche en polvo: agregar a la leche y al yogur líquido.
  • Nata diluida: completando el caldo de carne.
  • Crema de leche, aceite, margarina: acompañando el caldo de verduras, carne o pescado.
  • Helados cremosos: incorporados a la leche y el yogur líquido.
  • Leche de almendras: mezclada con el yogur, las infusiones o la leche.
  • Proteínas en polvo: acumuladas a los caldos de carne, pescado o verduras.
  • Caldos concentrados o purés de verduras: para completar todo tipo de caldos.

Aunque no es muy frecuente, alguna vez se autoriza añadir también:

  • Puré de carne o pescado, similares a los potitos de los niños
  • Puré de patata diluido en la sopa o el caldo

Lo que no se pude comer

Parece una obviedad, pero hay que mencionar que no se puede ingerir ninguna comida sólida cuando se está realizando la dieta líquida. Aunque éstos son los que más suelen inducir a error, recuerda que no se pueden comer los siguientes alimentos:

  • Ningún tipo de queso.
  • Nada de fruta (ni fresca, ni congelada ni enlatada).
  • Nada de verdura (ni crudas ni cocidas).
  • Ninguna clase de carne.
  • Ningún cereal que no se haya permitido expresamente.
  • Ningún postre o helado que lleve añadido cualquier tipo de alimento sólido por encima o por dentro, aunque sea en muy pequeña cantidad (pepitas de chocolate, láminas o trocitos de frutos secos, fragmentos de galletas).

Ventajas y desventajas

Salvo en el caso del preoperatorio de los pacientes con obesidad mórbida (en que se busca eliminar la mayor cantidad de grasa en el menor tiempo posible) la pérdida de peso nunca fue un objetivo prioritario al diseñar la dieta líquida. En el resto de los casos podríamos decir más bien que se trata de daños colaterales, como en las guerras. Y ese es el motivo que ha llevado a muchas personas a utilizarla (con el fin de perder peso) durante mucho más tiempo del que se considera seguro y sin el debido control médico.

Evidentemente, por pura lógica de Perogrullo, al ser una dieta baja en todo tipo de nutrientes, el cuerpo se ve obligado a consumir sus reservas. En primer lugar se pierden los líquidos y el cuerpo se deshincha de momento. A los dos o tres días se comenzarán a consumir las reservas de grasa, y eso hará que adelgacemos, también temporalmente. Porque si después se vuelve a llevar la misma alimentación que se llevaba con anterioridad es cuando se produce el temido efecto yoyó, y se recupera el doble de grasa en la mitad de tiempo. Y esto también es lógico. A nuestro organismo le importa un bledo nuestra preocupación por la línea. Para él la dieta líquida equivale a una época de hambre y escasez, así que, cuando vuelve a tener abundancia, se dedica a llenar de nuevo las despensas de grasa a toda velocidad, por si acaso se vuelve a producir otra temporada de penuria.

Pero si la dieta se prolonga por más de un mes, puede llegar a causar graves problemas de salud, porque el metabolismo se vuelve más lento y, en lugar de la grasa, empieza a consumir los músculos. Lamentablemente esa pérdida no se recupera aunque volvamos a nuestra alimentación habitual.

También hay que tener en cuenta que al descender los niveles de proteínas, carbohidratos y fibra, nos encontraremos con menos energía y nos costará trabajo mantener una vida activa, trabajar o hacer ejercicio porque nos cansaremos nada más empezar. De hecho la dieta está pensada para hacer reposo mientras que se sigue. Además el sistema inmune se debilita y el riesgo de contagio aumenta.

Así que, salvo que el médico te haya indicado que la sigas por algún motivo de salud, lo mejor es que en lugar de seguirla con exclusividad trates de incorporarla a tu alimentación habitual. Es decir, que añadas zumos a tus desayunos o meriendas, caldos sin grasa como primer plato en tus comidas o cenas, o zumos frescos de verduras en verano, y que bebas más agua, pero sin dejar de comer el resto de los alimentos. Así gozarás de muchas de las ventajas de la dieta líquida sin padecer sus inconvenientes: tendrás menos hambre, te sentirás más ligero, estarás bien hidratado, pero no te faltará energía ni te sentirás cansado.

Para terminar recuerda que no es bueno hacer ningún tipo de dieta sin control médico. La dieta líquida en particular, puede ser muy peligrosa porque el cuerpo no obtiene los nutrientes que precisa para funcionar correctamente. Se necesita al menos 1200 calorías diarias para mantener la actividad e incluso así se puede bajar de peso. Una dieta líquida que aporte 500 o 600 calorías es alarmante y puede provocar anemia, fatiga y pérdida de masa muscular.

Dieta Líquida

error: Alert: Content is protected !!