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Dieta de la pera

En esta ocasión la protagonista es una fruta corriente, tan habitual y extendida por todas partes como la manzana, pero mucho menos glamurosa: la pera. Aunque no es una de las más conocidas dentro del grupo de las depurativas, la dieta de la pera también tiene cosas interesantes que ofrecer, sobre todo a aquellas personas con problemas de retención de líquidos. Dicen que podrás limpiar las toxinas de tu organismo y además perder peso.

Salvo muy raras excepciones la pera puede ser consumida sin ningún problema por todo el mundo, incluidos hipertensos y diabéticos. Te vamos a presentar tres diferentes clases de dieta. Las diferencias las vas a ver enseguida, y lo que tienen en común es que todas ellas son hipocalóricas y bastante monótonas. ¿Te gustaría saber algo más? Pues sigue con nosotros y encontrarás toda la información necesaria para decidir si quieres probar con alguna de ellas, o simplemente decides incorporar las peras a tu dieta habitual.

¿Qué hay en el interior de una pera?

Pues, además de las semillas y de los nutrientes que después detallaremos, hay agua. Mucha, muchísima agua: del 80 al 85% dependiendo de la variedad. Eso la convierte en un magnífico elemento a la hora de hidratarnos y en un excelente diurético, aunque no sólo por su contenido de agua. A esto hay que sumarle que carece de sodio, que aporta una buena cantidad de potasio, de ácido ascórbico, ácido caféico, ácido ursólico, arbutina y arginina. Es el conjunto de todos estos factores el que convierte la pera en uno de los alimentos más diuréticos y adecuados para personas que sufren retención de líquidos, celulitis, ácido úrico, edemas, gota, artritis y otras afecciones similares.

Sólo hay un problema: la mayor cantidad de estos componentes se encuentra concentrada en la piel de la pera, que además es la parte más rica en fibra. Lo malo es que en la piel también se acumulan los restos de pesticidas y otros residuos indeseables. El dilema está servido. Si pelas la pera para eliminar los pesticidas, renuncias a la mayor parte de los beneficios que te puede aportar. Y si quieres comerla con piel, primero tienes que lavarla y desinfectarla con mucho cuidado. Dicen que si se trata de frutas que provienen de cultivos ecológicos no tienes ese problema, pero nosotros te aconsejamos que las laves con el mismo tesón, por si acaso…

Obviamente la pera, además de lo mencionado antes, también contiene cantidades apreciables de vitaminas A, B1, B2, B5, B6, E y K, calcio, hierro, cobre, zinc, magnesio y fósforo y sólo aporta unas 50 calorías por cada cien gramos.

Dieta de la pera

¿Para qué está indicada la dieta de la pera?

En principio la dieta de la pera es apta para cualquier persona adulta y sana. Como siempre recordamos que deben abstenerse de hacerla niños, adolescentes, embarazadas, ancianos y cualquier persona que padezca enfermedades crónicas o que esté tomando medicación. En caso de duda consulta siempre al especialista.

Dejando a un lado las recomendaciones generales, lo cierto es que son muchas las cualidades que convierte esta fruta en la estrella de una dieta depurativa. Aunque no te decantes por ninguna de las tres opciones de la dieta de la pera, teniendo en cuenta sus cualidades, hay que reconocer que incluir la pera en tu dieta puede ser muy útil para cierto tipo de patologías concretas.

Gracias a los componentes que citamos en el apartado anterior la pera no sólo tiene efecto diurético, sino que además estimula a los riñones a aumentar la producción de orina, y ayuda a eliminar más cantidad de deshechos a través de ella, en especial el amoníaco.

La gran cantidad de ácido caféico y de taninos que contiene la dotan de propiedades antibacterianas, muy eficaces a la hora de eliminar los brotes del herpes o, al menos, disminuir su frecuencia.

Sus propiedades astringentes la hacen adecuada para superar diarreas y colitis. Regula el sistema digestivo. Regula el sistema nervioso y combate la depresión. Reduce la hipertensión. Controla el colesterol. Evita la formación de piedras en la vesícula y el riñón. Y muchas cosas más.

Consejos para seguir la dieta de la pera

Aunque se trata de tres dietas diferentes, las reglas básicas son comunes y muchas las comparten con otras dietas. A pesar de todo conviene darles un repaso:

  • Nunca prolongues la dieta por más días de los indicados.
  • No puedes tomar azúcar, dulces, bollería, refrescos ni zumos envasados que contengan azúcar.
  • No puedes comer carnes rojas ni con grasa. Limítate al pollo, el pavo o la ternera.
  • No puedes comer alimentos fritos ni precocinados. Tus comidas deber ser hervidas, a la plancha, asadas o en papillote.
  • Para cocinar o aliñar tus alimentos utiliza una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen (el equivalente a dos o tres cucharadas soperas al día) y muy poca sal. El vinagre, el limón, las especias y las hierbas aromáticas son libres.
  • No puedes beber alcohol.
  • Tienes que beber de dos a tres litros de agua al día (incluida la de las infusiones).
  • Camina veinte o veinticinco minutos cada día.
  • Duerme bien.

Dieta de la pera

Monodieta de la pera

Esta es la versión más simple de la dieta. Hay que comer peras en todas las comidas y verduras a mediodía y por la noche. Lo ideal es hacerla un único día a título de desintoxicación, pero dicen que se puede prolongar hasta los tres días en total. El menú sería como sigue:

  • Desayuno – Una infusión sin azúcar. Una o dos peras.
  • Media mañana – Elegir entre tomar una infusión más un yogur desnatado, o un zumo natural de pera, o comer una o dos peras.
  • Comida – Elegir entre una ensalada preparada con trozos de pera y verduras de hoja verde (acelgas, berros, canónigos, endibia, escarola, espinacas, lechuga, repollo, rúcula…), o un plato de verduras (al vapor o a la parrilla) y dos peras, o un caldo de verduras casero sin grasa y todas las peras que quieras.
  • Merienda – Elegir entre tomar una infusión más un yogur desnatado, o un zumo natural de pera, o comer una o dos peras.
  • Cena – Igual que en la comida, hay que elegir entre una ensalada preparada con trozos de pera y verduras de hoja verde, o un plato de verduras y dos peras, o un caldo de verduras casero sin grasa y todas las peras que quieras.
  • Antes de acostarse – Una infusión relajante sin azúcar o un vaso de leche desnatada.

Dieta de la pera para días alternos

Esta dieta está pensada para una semana, pero sigue un ritmo peculiar. Divide los días de la semana en dos bloques. En el primero (lunes, miércoles, viernes y domingo) se comen peras sin límite en cada comida y se pueden tomar infusiones, té o café. En el segundo bloque (martes, jueves y sábado) se eliminan las infusiones, el té, el café y, aunque parezca extraño, también las peras. Dicen que puedes perder hasta cinco kilos en los siete días. El menú de los dos bloques sería el siguiente:

  • Lunes, miércoles, viernes y domingo
    • Desayuno – Té, café, o una infusión sin azúcar. Todas las peras que quieras.
    • Media mañana – Té, café, o una infusión sin azúcar. Un yogur desnatado sin azúcar.
    • Comida – Arroz hervido. Pechuga de pollo o atún a la plancha. Todas las peras que quieras.
    • Merienda – Una infusión sin azúcar. Un yogur desnatado con dos cucharadas de linaza (semillas de lino). Todas las peras que quieras.
    • Cena – Sopa de verduras (menestra, o juliana, o cebolla, o tomate, etc.). Cien gramos de queso fresco o requesón. Todas las peras que quieras.
  • Martes, jueves y sábado
    • Desayuno – Un vaso de leche desnatada con cereales integrales.
    • Media mañana – Un emparedado con pan integral y embutido de pavo o pollo sin grasa.
    • Comida – Sopa de verduras o ensalada de lechuga y tomate. Pechuga de pollo o merluza a la plancha.
    • Merienda – Dos tortas de arroz con embutido de pavo sin grasa. Un yogur desnatado.
    • Cena – Igual que a mediodía, sopa de verduras o ensalada de lechuga y tomate. Pechuga de pollo o merluza a la plancha (si comiste pollo, cenas merluza y viceversa), o bien una tortilla preparada con una lata de atún al natural, una yema de huevo y dos claras.

Dieta de la pera

Dieta de la pera para una semana

Para terminar te dejo esta última versión que también resulta peculiar, incluso podríamos decir que tiene un cierto toque vegetariano o naturista. Durante toda la semana tendrás que combinar las peras con más frutas, verduras y hortalizas, tofu o productos lácteos desnatados. La carne, el pescado y los huevos, ni olerlos. El pan tiene que ser integral. Las infusiones, en lugar de con los sobrecitos típicos, hay que prepararlas con una cucharadita de la hierba seca en cuestión y una taza de agua caliente. Cada día, nada más levantarse y antes de desayunar hay que tomar el zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia. Y lo más chocante de todo: en contra de las normas básicas, para endulzar se utiliza azúcar integral o miel y también se utiliza la mermelada de pera. Quizás sea para compensar la minúscula cantidad de calorías que aportan el resto de los alimentos… Dicen que con esta dieta se pueden perder algunos kilos, aunque no especifican cuantos.

  • Lunes
    • Al levantarse – El zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia.
    • Desayuno – Una pera. Un yogur desnatado con una cucharada de germen de trigo y azúcar integral.
    • Media mañana – Un vaso de zumo de pera.
    • Comida – Ensalada de lechuga, tomate, pepino y cebolla, aliñada con sal, aceite de oliva virgen y vinagre de manzana. Peras con jengibre. Una rebanada de pan integral untada con mermelada de pera. Una infusión de ortiga seca endulzada con azúcar integral o miel.
    • Merienda – Un plátano.
    • Cena – Una pera. Un yogur desnatado con azúcar integral. Una infusión de manzanilla endulzada con azúcar integral o miel.
  • Martes
    • Al levantarse – El zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia.
    • Desayuno – Una pera. Un yogur desnatado con una cucharada de polen y azúcar integral.
    • Media mañana – Un vaso de zumo de pera.
    • Comida – Sopa de zanahoria. Una rebanada de pan integral con cincuenta gramos de requesón. Una infusión de diente de león endulzada con azúcar integral o miel.
    • Merienda – Un vaso de zumo de pera.
    • Cena – Una pera. Una manzana al horno con una cucharada de nata. Una infusión de ortiga seca endulzada con azúcar integral o miel.
  • Miércoles
    • Al levantarse – El zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia.
    • Desayuno – Una pera. Cincuenta gramos de queso fresco.
    • Media mañana – Un vaso de zumo de frutas (uva, piña, manzana y naranja).
    • Comida – Brócoli con salsa bechamel. Una rebanada de pan integral untada con mermelada de pera. Una infusión de ortiga seca endulzada con azúcar integral o miel.
    • Merienda – Una tostada de pan integral untada con aguacate.
    • Cena – Una pera. Un yogur desnatado con azúcar integral. Una infusión de manzanilla endulzada con azúcar integral o miel.
  • Jueves
    • Al levantarse – El zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia.
    • Desayuno – Una pera. Un yogur desnatado con una cucharada de lecitina de soja y azúcar integral.
    • Media mañana – Un vaso de zumo de pera.
    • Comida – Cardos gratinados con trufa. Una rebanada de pan integral untada de aguacate. Una infusión de ortiga seca endulzada con azúcar integral o miel.
    • Merienda – Una manzana al horno.
    • Cena – Una pera. Un yogur desnatado con cincuenta gramos de tofu. Una infusión de diente de león endulzada con azúcar integral o miel.
  • Viernes
    • Al levantarse – El zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia.
    • Desayuno – Una pera. Un yogur desnatado con azúcar integral.
    • Media mañana – Un vaso de zumo de pera.
    • Comida – Menestra de verduras (calabacín, judías verdes, cebolla y patata). Una rebanada de pan integral untada con ajo y tomate. Una infusión de ortiga seca endulzada con azúcar integral o miel.
    • Merienda – Un vaso de zumo de fresones y cerezas.
    • Cena – Una pera. Un yogur desnatado con cincuenta gramos de queso. Una infusión de manzanilla endulzada con azúcar integral o miel.
  • Sábado
    • Al levantarse – El zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia con una cucharadita de polen.
    • Desayuno – Una pera. Un yogur desnatado con azúcar integral.
    • Media mañana – Un vaso de zumo de frutas.
    • Comida – Gratinado de shiitake con champiñones y patatas. Una rebanada de pan integral untada con mermelada de pera. Una infusión de diente de león endulzada con azúcar integral o miel.
    • Merienda – Una manzana al horno.
    • Cena – Una pera. Un yogur desnatado con cincuenta gramos de requesón. Una infusión de manzanilla endulzada con azúcar integral o miel.
  • Domingo
    • Al levantarse – El zumo de un limón diluido en un vaso de agua tibia con una cucharadita de polen.
    • Desayuno – Una pera. Un yogur desnatado con azúcar integral.
    • Media mañana – Un vaso de zumo de pera.
    • Comida – Puerros al horno con alcachofas. Una rebanada de pan integral untada con paté vegetal. Una infusión de diente de león endulzada con azúcar integral o miel.
    • Merienda – Un batido de doscientos gramos de fresas con cincuenta gramos de nata montada.
    • Cena – Una pera. Un yogur desnatado con cincuenta gramos de requesón. Una infusión de ortiga seca endulzada con azúcar integral o miel.

Dieta de la pera

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