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Dieta de la piña

Cuando empezamos a recopilar información sobre la dieta de la piña nuestro asombro fue enorme. Es cierto que de casi todas las monodietas (es decir, de las dietas basadas en un solo alimento principal) existen múltiples versiones, pero en ningún caso nos hemos encontrado con tantas y tan diferentes como en el caso de la piña.

Por eso, después de sopesar varias opciones, hemos decidido analizarlas todas. Ésto que estás leyendo servirá como presentación y luego le dedicaremos un apartado a cada diferente dieta de la piña. ¿Estás preparado? Pues vamos a adentrarnos en el mundo de la piña.

Índice del artículo

Hablemos de la piña

La protagonista de la dieta de la piña (Ananas comosus) es el fruto de una planta perenne de la familia de las bromeliáceas. Aunque el hábitat natural de todas ellas es la selva tropical, en la actualidad podemos encontrarlas con frecuencia en muchos hogares, ya que son unas excelentes plantas ornamentales, tanto por sus largas y brillantes hojas, como por sus llamativas varas floreadas. ¿A quién no le han regalado alguna vez una guzmania? Parecida, pero bastante más grande, la planta de la piña tiene unas bonitas hojas alargadas y puntiagudas que pueden llegar a tener hasta un metro de longitud. Del centro de la planta surge una vara con las flores que una vez cada tres años (cuando la planta se encuentra en su estado natural) se convertirá en una dulce y fragante fruta.

La fruta de la dieta de la piña es originaria de América del Sur. Aunque en estas cuestiones es difícil hacer afirmaciones rotundas, los últimos estudios indican que surgió concretamente en la zona del altiplano fronteriza entre Argentina, Brasil y Paraguay, en la cuenca del río de la Plata. Desde allí se fue extendiendo por el curso del Amazonas, a Venezuela y a las Guayanas. Hay pruebas de que en el año 200 el hombre ya la cultivaba: los Mochica (habitantes de Perú), además de hacerlo, incluso la representaban en sus piezas de cerámica.

Como tantos otros alimentos maravillosos que le debemos al descubrimiento de América, la piña llegó a Europa en el siglo XVI, y de allí a las zonas tropicales de Asia y África. Después del plátano, la piña es la fruta tropical más cultivada del mundo. Gran parte se consume fresca y el resto se destina a ser enlatada, para garantizar así el que esté siempre disponible, en cualquier lugar y en cualquier época del año. Los principales productores de piña son Filipinas (el mayor exportador del mundo), Hawái (pioneros en envasar la piña en almíbar), Brasil, Tailandia, India, Méjico, Indonesia, Vietnam, Costa de Marfil, Kenia, Costa Rica, Nigeria, Honduras, Ghana y Sudáfrica.

¿Qué hay de bueno en la piña?

La magia de la dieta de la piña la aporta, sin lugar a dudas, esta fruta. Si hay algo que caracteriza a la piña, además de su aroma, es su peculiar sabor con toques dulces, amargos y ácidos, que se debe a la mezcla de la fructosa con el ácido málico y el ácido cítrico. Por eso se presta no sólo a que la comamos cruda o en algún delicioso postre, sino que ese sabor agridulce hace que combine muy bien en recetas de carnes, pescados o ensaladas, convirtiéndola en un ingrediente muy versátil en nuestra cocina.

Pero la dieta de la piña tiene muchas más cosas interesantes que ofrecernos, además de ese peculiar e inigualable sabor. Su ingesta nos aporta una gran cantidad de nutrientes esenciales: potasio, magnesio, yodo, fósforo, cobre, manganeso, vitamina A, B1, B6, B9, un montón de vitamina C y ácido fólico. No contiene nada de grasa, y en cambio la parte central tiene un buen porcentaje de fibra. Cada cien gramos de piña cruda (o al natural) nos proporcionan tan sólo unas cincuenta calorías, debido a su contenido en fructosa. Ese pequeño aporte calórico es una de las bases de la dieta de la piña. Obviamente, si se trata de piña en almíbar, la cantidad se dispara.

Aunque a fuer de ser sinceros hay que reconocer que en los últimos tiempos siempre que se habla de dieta de la piña, o tan sólo de la piña, hay un componente que constantemente salta a la palestra: la bromelina. Pero, ¿qué es la bromelina? Pues es una enzima que sólo se encuentra en la piña y que produce el mismo efecto que la pepsina (enzima que forma parte de nuestros jugos gástricos). Lo que hace es romper las moléculas de las proteínas y facilitar así la absorción de los aminoácidos. Es decir, que si en una comida hemos ingerido muchas proteínas y también algo de piña, la bromelina hará que nuestra digestión sea más ligera y que sea mayor el aprovechamiento de los nutrientes.

Dieta de la piña

Usos de la piña

La medicina natural ha encontrado otras utilidades en la piña. Dicen que la bromelina actúa contra ciertas bacterias patógenas, mejorando la flora intestinal. Por otra parte, y debido a los efectos que comentamos anteriormente, se mejoran las enfermedades intestinales. En China se realiza un tratamiento de tres días comiendo piña exclusivamente (una especie de dieta de la piña) destinado a eliminar los parásitos intestinales.

Su contenido en fibra (aunque no sea de los más altos) ayuda a combatir el estreñimiento. Es un gran diurético y ayuda a prevenir la aparición de los edemas y a mejorar las enfermedades que causan retención de líquidos. Estos dos últimos efectos son fundamentales en la dieta de la piña. A la bromelina también se le atribuyen propiedades anticoagulantes, por eso también se recomienda el consumo de piña para combatir los problemas de circulación sanguínea y para atenuar la hipertensión.

La piña fresca tiene efecto antiinflamatorio, y ayuda a mitigar los dolores musculares y los provocados por bursitis, tendinitis, síndrome del túnel carpiano, etc. Podemos multiplicar este efecto si añadimos a nuestras comidas la piña junto con cúrcuma, o la ponemos en las ensaladas mezclada con papaya.

También se ha utilizado como desinfectante para las heridas e incluso dicen que ayuda a cicatricen con más rapidez. Además se recomienda su uso para mejorar los síntomas de las enfermedades respiratorias, para atenuar la pérdida de visión causada por la edad, para la desinfección de la boca y para evitar la formación de la placa, para bajar los niveles de azúcar en sangre, para la eliminación de verrugas y callos, y un largo etcétera. Eso sí, hay que aclarar que para obtener todos estos beneficios hay que consumir la piña cruda, y si buscamos específicamente las bondades de la bromelina recordemos que la mayor cantidad se concentra en el núcleo de la piña, junto con la mayor parte de la fibra.

Las propiedades de la bromelina no han pasado desapercibidas para la industria y se utiliza como aditivo para que la carne envasada resulte más tierna. A un nivel más casero también nosotros nos podemos aprovechar añadiendo zumo de piña cuando marinemos carne, pollo o pescado, o poniéndolo directamente en nuestros guisos.

Piña para adelgazar

Son muchos los motivos por los que la piña se considera una buena fruta para adelgazar o para consumir, tanto en la dieta de la piña como en otras dietas de adelgazamiento. Hagamos un rápido repaso de los principales.

  • En casi todas las dietas se recalca la importancia de beber diariamente unos dos litros de agua. El alto contenido en agua de la piña nos ayuda a cumplir ese objetivo y nos mantiene hidratados.
  • En la otra cara de la moneda tenemos la gran capacidad diurética de esta fruta, que nos ayudará a eliminar los líquidos que no sean necesarios y evitará las molestias ocasionadas por las retenciones.
  • Su contenido de fibra, aunque no esté entre los más altos, nos ayudará a evitar el estreñimiento que muchas dietas provocan.
  • Ayuda a combatir la celulitis.
  • Tiene pocas calorías. De hecho cien gramos de piña tienen las mismas calorías que cien gramos de manzana, la fruta más recomendada en todas las dietas.
  • Tiene un gran efecto saciante.
  • Y por supuesto tiene bromelina, enzima a la que se le atribuyen algunas propiedades que aún no se han podido demostrar. Se dice que, además de asimilar las proteínas, también digiere las grasas.

Un poco en el límite entre la ciencia y la fantasía, pero ¿quién sabe? Cada organismo es un mundo y es posible que en algunas personas realmente produzca este efecto y en otras no sirva para nada. Si te animas a seguir la dieta de la piña en alguna de sus variantes, podrás comprobar en primera persona hasta donde llega.

¿Cómo surgió la dieta?

Aunque, como mencionamos anteriormente, existen múltiples variantes de la dieta de la piña, en la base de todas ellas encontramos a una estadounidense, Joann Metzger, quien al parecer fue la primera en alabar las supuestas virtudes adelgazantes de la piña. En el año 2009 Joann narraba en su página web que después de dar a luz a su tercer hijo le había quedado un sobrepeso importante. Tras probar con un montón de dietas diferentes sin obtener ningún resultado, finalmente había conseguido perder casi veinte kilos en seis semanas gracias a la piña. Entusiasmada con su hallazgo quiso compartirlo y fundó una empresa (Metzger Pineapple Products) que se dedicaba a elaborar y a vender productos adelgazantes a base de piña: las increíbles pastillas que derretían la grasa y el ultra concentrado anticelulítico.

Desconocemos si Joann Metzger alcanzó el éxito económico con la venta de sus productos, ya que en la actualidad la web parece abandonada. Pero lo que sí consiguió fue que la piña se convirtiese en un alimento de moda y que por todas partes hablasen de los beneficios que aportaba a los que necesitaban perder peso. Y por supuesto sirvió de base a las mil y una variedades de la dieta de la piña que pretenden aprovechar estos beneficios de una forma más económica, es decir consumiendo la fruta directamente en lugar de los comprimidos.

La dieta de la piña

La dieta de la piña

En esencia la dieta de la piña es una monodieta más, es decir una dieta en la que por un corto período de tiempo (casi siempre de tres días a una semana) se consume un único alimento, o bien se le ingiere de forma primordial pero combinado con pequeñas cantidades de otros.

En cualquier caso la dieta primaria, la de los tres días comiendo sólo piña, pronto dio paso a muchas otras variantes, que a su vez tenían varias versiones. En nuestra web podrás encontrar información sobre las más populares: la dieta de la piña para un día, para tres días, para una semana, para cuatro semanas, la dieta de la piña y el atún y la dieta de la piña y el pollo. Así podrás elegir la que mejor se adapte a tus necesidades o a tu ritmo de vida.

Pero si no puedes o no quieres estar todo el día pendiente de la dieta de la piña, puedes probar con un único batido por las mañanas. Dicen que se pueden llegar perder hasta ocho kilos, pero eso sí, hay que ser constante, tomarlo todas las mañanas en ayunas y como mínimo durante dos semanas. Es muy sencillo: sólo tienes que triturar dos rodajas de piña, dos o tres tallos de apio, medio pepino y una cucharada de salvado de avena junto con un vaso de agua. Puedes agregarle especias o hierbas aromáticas para sazonarlo a tu gusto, o edulcorante si lo prefieres, y tienes que beberlo recién hecho.

Problemas derivados de la dieta de la piña

En principio puede presentar los mismos problemas que el resto de las dietas rápidas: los posibles déficits nutricionales, la pérdida de masa muscular, mareos, irritabilidad… Y por supuesto el temido efecto rebote.

Pero, además de esto, la dieta de la piña tiene algunos inconvenientes característicos. En algunas personas que tienen las mucosas bucales especialmente sensibles, el simple hecho de comer piña en abundancia puede provocarles llagas en la lengua y en las mucosas. Esto es debido al alto contenido de ácido cítrico y ácido málico de la piña. Si tienes este problema prueba a comerla mezclada con yogur, que neutraliza sus efectos.

Otra desventaja propia de la piña se debe a su alto contenido en fibra y vitamina C que, sobre todo en ausencia de otros alimentos, pueden llegar a provocar diarreas.

Dieta de la piña para un día

Buscar versiones de la dieta de la piña es como adentrarse en el mundo de La historia interminable. La encontramos con todo tipo de alimentos complementarios y con muy diferentes duraciones, aunque las más conocidas son la de los tres días y la de la semana. Pero hemos encontrado algunas realmente curiosas, como esta dieta de la piña para un día.

Nos dicen que esta dieta pertenece al grupo de las “dietas de choque”. ¿Y eso qué significa? Pues que la dieta de la piña para un día es algo así como una solución de emergencia, un parche milagroso destinado a resolver nuestros errores.

Supongamos que durante toda la semana llevamos una dieta sana y equilibrada que nos permite mantenernos en forma y con nuestro peso correcto. Pero luego llega el fin de semana, una celebración importante o las vacaciones y lo tiramos todo por la borda, estropeando con los excesos cometidos esos días todos nuestros desvelos anteriores.

Y ahí es donde dicen que la dieta de la piña para un día puede ayudarnos, por una parte compensando las calorías de más que hemos consumido y ayudándonos a eliminar las grasas, y por otra depurando y desintoxicando nuestro organismo.

Normas básicas de la dieta de la piña para un día

Lo primero que hay que dejar claro es que esta dieta no es para hacerla durante días o semanas, sino tan sólo de forma puntual, un único día aislado en el tiempo. ¿Por qué? Pues muy sencillo, porque la cantidad de nutrientes que la dieta aporta es mínima y su uso prolongado podría acarrear déficits de nutrición.

Si quieres obtener el mejor rendimiento posible, tienes que hacer la dieta justo al día siguiente del fin de semana o de la celebración en los que te hayas desmandado comiendo.

Y por supuesto, si decides hacerla, debes seguirla el día entero al pie de la letra. Nada de sustituciones o improvisaciones.

Dieta de la piña para un día

Ahora veamos en qué consiste la dieta de la piña para un día paso a paso.

Desayuno

  • Prepara dos tostadas con pan integral de barra (nada de pan de molde) y rocíalas con un poco de aceite de oliva virgen. No se puede añadir tomate ni sal.
  • Toma dos rodajas de piña natural o en su jugo. Aunque también se vende envasada en latas, no confundas la piña en su jugo con la piña en almíbar, ya que esta última contiene una gran cantidad de azúcar añadido y no puedes comerla.
  • Toma una infusión de cola de caballo (es diurética y magnífica para eliminar la retención de líquidos). También puedes tomar un té verde o rojo. Para endulzar utiliza edulcorantes (sacarina, aspartamo, stevia). No puedes utilizar azúcar y tampoco puedes tomar leche, ni siquiera desnatada.

Media mañana

  • Aquí tienes varias opciones entre las que puedes elegir. Por ejemplo puedes comer un par de rodajas de piña.
  • También puedes recurrir a las infusiones (cola de caballo, té verde o rojo) que, al estar calientes, te darán mayor sensación de saciedad.
  • Y por último puedes optar por tomar un batido verde o “detox”, como también se les conoce. Ya sabes: pon en la batidora verduras de hoja verde (lechugas, espinacas, acelgas, brócoli, perejil, etc.), algo de fruta (manzanas, plátanos, naranjas, fresas, kiwis o piña, por supuesto), tritura bien y bébetelo al momento, para que no pierda ninguna de sus propiedades.

Comida

  • Como plato principal tienes que tomar dos o tres filetes de pechuga de pollo o de pavo cocinados a la plancha y con una pizca de sal. Para darles más sabor puedes sazonarlos con pimienta, especias o hierbas aromáticas.
  • A continuación tienes que comer cuatro o cinco rodajas de piña natural o en su jugo.
  • De postre un yogur natural desnatado y edulcorado. Si el yogur viene sin edulcorar puedes utilizar sacarina, aspartamo o stevia.
  • Termina la comida con una infusión de cola de caballo o con un té rojo o verde. Y recuerda: nada de azúcar, sólo edulcorantes.

Merienda

  • Al igual que ocurría a media mañana, puedes elegir entre las infusiones, los batidos verdes o las dos rodajas de piña.

Cena

  • La cena ha de ser exactamente igual a la comida. Es decir, dos o tres filetes de pechuga a la plancha (pavo o pollo), cuatro o cinco rodajas de piña, un yogur natural desnatado y una infusión de cola de caballo o un té verde o rojo.

Dieta de la piña para un día

Resumen

Como verás es muy simple y requiere poco o ningún esfuerzo en la cocina. Dicen que, si has seguido rigurosamente las indicaciones de la dieta de la piña para un día, habrás eliminado el exceso de peso y tu organismo se habrá depurado. Pero si quieres mantener los resultados a largo plazo, debes seguir una alimentación saludable y hacer unos minutos de ejercicio cada día.

Dieta de la piña para tres días

Sin lugar a dudas este es el clásico entre los clásicos. De entre todas las variantes de dietas a base de piña, la dieta de la piña para tres días es la más conocida y la que más éxito tiene. Y no es para menos: te prometen perder hasta cinco kilos en esos tres días.

Eso sí, si no te gusta la piña ni lo intentes. Realmente se la podría clasificar como una monodieta ya que, aunque se consumen otros alimentos en muy pequeñas porciones, la cantidad de piña que se toma es abrumadora en comparación. Pero lo mejor será que vayamos por partes.

Normas generales de la dieta de la piña para tres días

Lo primero que te recomiendan es que aproveches el fin de semana para hacerla y que procures moverte poco. ¿Por qué? Muy sencillo, la dieta de la piña para tres días te aporta tan pocas calorías que hasta el más mínimo esfuerzo te va a costar trabajo, y el fin de semana puedes permitirte el lujo de descansar lo que necesites. Eso sí, si tus fuerzas te lo permiten, te aconsejan que pasees una media hora cada día.

Como uno de los fines de la dieta de la piña para tres días es la depuración, la primera norma es evidente: beber mucha agua, dos litros al día como poco. No puedes añadirle sal a ninguna comida y para cocinar tan sólo puedes utilizar una cucharada de aceite al día. El azúcar también está prohibido, aunque puedes utilizar edulcorantes para endulzar.

Si tienes hambre entre horas, puedes tomar un trago de agua de piña. Incluso te recomiendan que la sigas tomando después de acabar la dieta de la piña para tres días, que te acostumbres a llevar contigo una botella a todas partes y que bebas cada vez que sientas la tentación de picar algo.

Menú de la dieta de la piña para tres días

  • Primer día
    • Desayuno – Dos o tres rodajas de piña fresca. Una infusión o un té.
    • Media mañana – Un vaso de agua de piña, o refresco de piña como también se le llama, preparada por nosotros mismos (puedes encontrar la receta más abajo).
    • Comida – Un tazón de caldo depurativo (tienes la receta a continuación de la del agua de piña). Doscientos gramos de carne magra o pescado a la plancha. Una rodaja de piña.
    • Merienda – Un vaso de agua de piña. Un yogur de piña desnatado.
    • Cena – Cuatro o cinco rodajas de piña fresca.
  • Segundo día
    • Desayuno – Dos o tres rodajas de piña fresca. Una infusión o un té.
    • Media mañana – Un vaso de agua (o refresco) de piña.
    • Comida – Un tazón de caldo depurativo. Doscientos gramos de carne magra o pescado a la plancha. Una rodaja de piña. Un té o una infusión.
    • Merienda – Un vaso de refresco de piña. Un yogur de piña desnatado.
    • Cena – Cuatro o cinco rodajas de piña fresca.
  • Tercer día
    • Desayuno – Dos o tres rodajas de piña fresca.
    • Media mañana – Un vaso de agua de piña.
    • Comida – Cuatro o cinco rodajas de piña fresca.
    • Merienda – Un vaso de agua de piña.
    • Cena – Un vaso de agua de piña.

Dieta de la piña para un día

Receta del agua de piña (o refresco de piña)

Aunque se utilice también en otras dietas, o simplemente como refresco, esta bebida forma parte fundamental de la dieta de la piña para tres días. Por si no la has preparado nunca, a continuación te detallamos paso a paso la forma de hacerlo. Como verás es muy sencillo.

Ingredientes:

  • Un litro de agua
  • La cáscara de una piña
  • El corazón de la piña (opcional)
  • Una rama de canela
  • Edulcorante al gusto

Elaboración:

  • Lava la piña intensamente. Pélala y reserva la cáscara.
  • Si tienes la costumbre de quitarle el corazón, hazlo y resérvalo también. Pero si prefieres dejarlo en las rodajas no pasa nada. El refresco sale estupendo sólo con la cáscara.
  • En una cacerola pon un litro de agua junto con la cáscara, el corazón de la piña y la rama de canela.
  • Pon la cacerola al fuego y deja que hierva durante unos treinta minutos.
  • Retira la cáscara y el corazón de la piña, y la canela.
  • Deja que se enfríe un poco, cuélalo y añade edulcorante al gusto.
  • Guarda el agua de piña en un recipiente cerrado en el frigorífico, para que esté bien fresca (que es como mejor sabe) cuando te la bebas.

Receta del caldo depurativo

El caldo depurativo es un auténtico clásico en las dietas de adelgazamiento por su probado efecto diurético. A pesar de ser muy conocido, al ser uno de los elementos básicos de la dieta de la piña para tres días, te recordamos lo que necesitas y lo tienes que hacer para preparar un magnífico caldo casero.

Ingredientes:

  • Cuatro puerros
  • Tres alcachofas
  • Dos nabos
  • Una zanahoria
  • Una rama de apio
  • Una cayena (opcional)
  • Especias o hierbas aromáticas al gusto

Elaboración:

  • Lava, pela y trocea las verduras.
  • Pon las verduras (y la cayena si quieres) en el fondo de una cacerola y llénala de agua.
  • Como el caldo no puede llevar sal, utiliza tus especias o hierbas favoritas para condimentarlo y mejorar su sabor.
  • Pon la cacerola al fuego y deja que hierva unos tres cuartos de hora.
  • Deja enfriar un poco, retira las verduras y cuela el caldo.
  • Guárdalo en un recipiente cerrado en el frigorífico y se mantendrá en perfecto estado durante tres días.

Aunque no suele aparecer en muchas de las recetas del caldo depurativo, el hecho de añadir una pequeña pimienta de cayena se basa en que dicen que acelera el metabolismo hasta un 25%. Otras de sus virtudes son que ayuda a reducir el colesterol, la gripe y sus síntomas, y aumenta el movimiento de los intestinos. Personas que toman este caldo habitualmente afirman que pasan los inviernos sin pillar ni un catarro. Así que, salvo que tengas úlcera, problemas gastrointestinales o seas muy sensible a su sabor, ¿por qué no lo pruebas?

Dieta de la piña para cuatro semanas

Dieta de la piña para una semana

Si la dieta de tres días te sabe a poco, si necesitas perder más peso o si dispones de tiempo suficiente para dedicarle, es probable que prefieras la dieta de la piña para una semana. Dicen los expertos que al incrementar los nutrientes que se ingieren en cada comida se disminuyen los riesgos, aunque en los casos que vamos a analizar parece que esta afirmación sólo se puede aplicar a la segunda versión.

Vamos a ver dos diferentes dietas semanales, una cerrada y estricta y la otra abierta y más flexible. Aunque son muy diferentes entre sí, comparten algunas reglas y es por ahí por donde vamos a empezar.

Puntos de partida de la dieta de la piña para una semana

Hay una serie de pautas básicas que suelen ser casi las mismas en la mayoría de las dietas, pero a pesar de todo conviene recordarlas.

A la hora de cocinar nos decantaremos por los alimentos asados, a la plancha, a la parrilla, al vapor o hervidos, y en todos los casos preparados sin grasa. Los fritos, rebozados y empanados quedan prohibidos. Hay que reducir al máximo el consumo de sal, y condimentar las comidas con hierbas sazonadoras y especias.

En la dieta de la piña para una semana tampoco podemos utilizar azúcar. Para endulzar el café o las infusiones emplearemos aspartamo, sacarina, stevia u otros productos similares. La leche, los yogures y los demás productos lácteos deben ser desnatados. Hay que beber unos dos litros de agua al día y hacer algo de ejercicio, al menos caminar un rato.

La última norma a tener en cuenta en la dieta de la piña para una semana es común al resto de las dietas de piña: la piña tiene que ser fresca o (si es enlatada) al natural. Nada de piña en almíbar, que tiene azúcar y se disparan las calorías.

Dieta de la piña para una semana rigurosa

¿Cuántas formas de comer piña conoces? ¿Dos? ¿Tres? Pues no te pierdas esta primera versión de la dieta de la piña para una semana, que te va a descubrir muchas más. Eso sí, parece apta sólo para fanáticos de la piña.

  • Lunes:
    • Desayuno – Tres rodajas de piña y una infusión.
    • A media mañana – Dos rodajas de piña.
    • Comida – Piña asada con especias.
    • Merienda – Dos rodajas de piña.
    • Cena – Carpaccio de piña y cilantro.
    • Antes de dormir – Una rodaja de piña y una infusión relajante.
  • Martes:
    • Desayuno – Tres rodajas de piña y una infusión.
    • A media mañana – Dos rodajas de piña.
    • Comida – Piña a la plancha con especias.
    • Merienda – Granizado de piña y canela.
    • Cena – Gelatina de piña.
    • Antes de dormir – Una rodaja de piña y una infusión relajante.
  • Miércoles:
    • Desayuno – Milhojas de piña y una infusión.
    • A media mañana – Dos rodajas de piña.
    • Comida – Piña rellena de frutas tropicales.
    • Merienda – Un zumo de piña y naranja.
    • Cena – Melocotones rellenos de bolitas de piña.
    • Antes de dormir – Una rodaja de piña y una infusión relajante.
  • Jueves:
    • Desayuno – Una macedonia (preparada con piña, papaya, sandía y manzana) y una infusión.
    • A media mañana – Una rodaja de piña y una mandarina.
    • Comida – Ensalada de cítricos.
    • Merienda – Carpaccio de piña en salsa de zumo de naranja.
    • Cena – Piña asada y una infusión de frutos del bosque.
    • Antes de dormir – Una rodaja de piña y una infusión relajante.
  • Viernes:
    • Desayuno – Un yogur de piña, un yogur de kiwi y una infusión.
    • A media mañana – Una rodaja de piña y una o dos lonchas de jamón york.
    • Comida – Ensalada de piña y langostinos.
    • Merienda – Un zumo de piña y sandía.
    • Cena – Un kiwi relleno de queso y piña.
    • Antes de dormir – Una rodaja de piña y una infusión relajante.
  • Sábado:
    • Desayuno – Dos rodajas de piña con una tarrina de queso fresco y una infusión.
    • A media mañana – Una rodaja de piña y dos lonchas de pavo.
    • Comida – Lomo de cerdo con piña.
    • Merienda – Un yogur con trozos de piña.
    • Cena – Piña al azafrán.
    • Antes de dormir – Una rodaja de piña y una infusión relajante.
  • Domingo:
    • Desayuno – Un batido casero de piña y fresa y una infusión.
    • A media mañana – Dos rodajas de piña.
    • Comida – Ensalada mixta de piña con trozos de pollo.
    • Merienda – Una rodaja de piña y dos lonchas de jamón serrano.
    • Cena – Lasaña de piña, pavo y queso fresco.
    • Antes de dormir – Una rodaja de piña y una infusión relajante.

Dieta de la piña para tres días

Dieta de la piña para una semana flexible

Si la primera versión de la dieta de la piña para una semana te ha parecido demasiado rígida o si no te ves capaz de cocinar la piña de tantas formas diferentes (o de comértela), puedes intentar seguir esta otra. Como podrás ver a simple vista, aunque sigue predominando la piña, la variedad de comidas es mucho mayor y también son mayores las cantidades, es decir, que pasarás menos hambre que con la otra. A este tipo de dietas se las suele denominar abiertas y te ofrecen varias alternativas para cada comida, para que tú elijas la que mejor se adapte a tus gustos (o al contenido de tu frigorífico). A continuación vamos a desglosar las opciones para cada día de esta segunda versión de la dieta de la piña para una semana.

Lunes

  • Desayuno:
    • Opción 1 – Una rebanada de pan integral (si lo prefieres lo puedes tostar) con un poco de mermelada sin azúcar o light y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal, un yogur natural desnatado y dos rodajas de piña.
  • A media mañana:
    • Opción 1 – Un yogur desnatado, natural o del sabor que más nos guste, sin azúcar añadido.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Comida:
    • Opción 1 – Un filete de salmón a la plancha (preparado con no más de una cucharadita de aceite de oliva) y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Un filete de ternera acompañado de brócoli o acelgas hervidas aliñadas con una cucharada de aceite de oliva y vinagre de manzana.
    • Opción 3 – Un filete de pescado blanco a la parrilla, con verduras al vapor o a la parrilla, y dos rodajas de piña.
  • Merienda:
    • Opción 1 – Agua de piña (ver receta aquí).
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Cena:
    • Opción 1 – Una pechuga de pollo asada en el horno y aliñada sólo con especias y limón, una ensalada de hojas verdes y rojas (lechugas, canónigos, berros, escarolas, repollo, lombarda, etc.) a la que se añaden doscientos gramos de piña cortada en dados.
    • Opción 2 – Un filete de merluza a la plancha acompañado de alcachofas salteadas con ajos, y un yogur natural desnatado.
    • Opción 3 – Una pechuga de pollo hecha filetes y cocinada a la plancha, una ensalada de lechuga, tomate y apio, y dos rodajas de piña.

Martes

  • Desayuno:
    • Opción 1 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal y un yogur desnatado de piña.
    • Opción 2 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal, un yogur natural desnatado y dos rodajas de piña.
  • A media mañana:
    • Opción 1 – Un yogur desnatado, natural o del sabor que más nos guste, sin azúcar añadido.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Comida:
    • Opción 1 – Un filete de ternera a la plancha y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Una pechuga a la plancha o asada con guarnición de verduras al vapor, y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Ternera asada y dos rodajas de piña.
  • Merienda:
    • Opción 1 – Agua de piña.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Cena:
    • Opción 1 – Crema de verduras preparada sin patatas ni nata, y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Sopa de verduras (cocinada sin grasa), una rodaja de pescado al horno cocinado con limón y una cucharada de aceite, y un yogur natural desnatado.
    • Opción 3 – Una ensalada preparada con verduras al vapor (coliflor, zanahorias, acelgas, etc.), y dos rodajas de piña.

Miércoles

  • Desayuno:
    • Opción 1 – Una rebanada de pan integral tostado, con unas lonchas de pavo braseado o de jamón york bajo en grasa.
    • Opción 2 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal, un yogur natural desnatado y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Un té o un café solo, una rebanada de pan integral con una cucharada de queso para untar bajo en grasa, y dos rodajas de piña.
  • A media mañana:
    • Opción 1 – Un yogur desnatado, natural o del sabor que más nos guste, sin azúcar añadido.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Comida:
    • Opción 1 – Macarrones aliñados con orégano y una cucharada de mayonesa light, y un yogur desnatado de piña.
    • Opción 2 – Pescado a la plancha con verduras salteadas, y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Arroz integral con un huevo duro, y dos rodajas de piña.
  • Merienda:
    • Opción 1 – Agua de piña.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Cena:
    • Opción 1 – Ensalada mixta (lechuga, zanahorias, espinacas, canónigos con doscientos gramos de atún al natural) aderezada con vinagre de manzana y una pizca de sal, y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Una pechuga a la plancha y ensalada (lechuga, tomate, cebolla, apio), y un yogur natural desnatado.
    • Opción 3 – Una pechuga de pollo asada con limón, ensalada (lechuga, zanahoria y remolacha), y dos rodajas de piña.

Jueves

  • Desayuno:
    • Opción 1 – Una rebanada de pan integral tostado con tomate natural y ciento cincuenta gramos de jamón, y una rodaja de piña.
    • Opción 2 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal, un yogur natural desnatado y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Una rebanada de pan integral tostado con mermelada, y dos rodajas de piña.
  • A media mañana:
    • Opción 1 – Un yogur desnatado, natural o del sabor que más nos guste, sin azúcar añadido.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Comida:
    • Opción 1 – Un filete de pollo a la plancha con judías verdes y zanahorias al vapor, y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Un filete de ternera a la plancha con judías verdes hervidas, y un yogur natural desnatado.
    • Opción 3 – Ternera asada con un chorrito de aceite, verduras a la parrilla, y dos rodajas de piña.
  • Merienda:
    • Opción 1 – Agua de piña.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Cena:
    • Opción 1 – Ensalada de frutas (piña, naranja, mandarina, kiwi, fresas, manzana y pera).
    • Opción 2 – Una tortilla de espárragos, y ensalada de frutas (piña y kiwi) con un yogur desnatado.
    • Opción 3 – Una lata de atún al natural, una rebanada de pan integral y dos rodajas de piña.

Viernes

  • Desayuno:
    • Opción 1- Una rebanada de pan integral tostado con mermelada light y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal, un yogur natural desnatado y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Un yogur desnatado de piña.
  • A media mañana:
    • Opción 1 – Un yogur desnatado, natural o del sabor que más nos guste, sin azúcar añadido.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Comida:
    • Opción 1 – Merluza a la plancha y dos rodajas de piña
    • Opción 2 – Un plato de puré de calabaza y zanahorias, pechuga a la plancha y una rodaja de piña.
    • Opción 3 – Salmón a la parrilla con verduras, y dos rodajas de piña.
  • Merienda:
    • Opción 1 – Agua de piña.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Cena:
    • Opción 1 – Crema de verduras (apio, nabo, alcachofas o espárragos) preparada sin nata ni patatas, y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Merluza al vapor con verduras salteadas, y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Una pechuga de pollo asada con ensalada (lechuga, tomate y pepino), y dos rodajas de piña.

Sábado

  • Desayuno:
    • Opción 1 – Una rebanada de pan integral tostado, con unas lonchas de pavo braseado o de jamón york bajo en grasa.
    • Opción 2 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal, un yogur natural desnatado y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Un té o un café solo, una rebanada de pan integral con una cucharada de queso para untar bajo en grasa, y dos rodajas de piña.
  • A media mañana:
    • Opción 1 – Un yogur desnatado, natural o del sabor que más nos guste, sin azúcar añadido.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Comida:
    • Opción 1 – Un filete de pollo o ternera a la plancha, verduras al vapor, y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Un plato de pasta con salsa de tomate (tomate natural rallado, ajo y perejil), y una rodaja de piña.
    • Opción 3 – Pescado a la parrilla con verduras al vapor, y dos rodajas de piña.
  • Merienda:
    • Opción 1 – Agua de piña.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Cena:
    • Opción 1 – Una ensalada (lechuga, tomate, pepino, berros, canónigos, lombarda, repollo, escarola…) con un huevo duro, y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Una tortilla francesa preparada con un huevo y una lata de atún al natural, y un bol de piña cortada en trozos con un yogur natural.
    • Opción 3 – Crema de verduras con un huevo escalfado, y dos rodajas de piña.

Domingo

  • Desayuno:
    • Opción 1 – Una rebanada de pan integral tostado con tomate natural y ciento cincuenta gramos de jamón, y una rodaja de piña.
    • Opción 2 – Un té o un café solo, dos galletas integrales sin sal, un yogur natural desnatado y dos rodajas de piña.
    • Opción 3 – Una rebanada de pan integral tostado con mermelada light y dos rodajas de piña.
  • A media mañana:
    • Opción 1 – Un yogur desnatado, natural o del sabor que más nos guste, sin azúcar añadido.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Comida:
    • Opción 1 – Lenguado a la plancha, ensalada (lechuga, berros o canónigos, escarola y zanahoria), y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Un plato de caldo (preparado sin grasa), merluza a la plancha, y una rodaja de sandía.
    • Opción 3 – Un plato de espaguetis con verduras (calabacín, brócoli, espinacas y pimientos), y dos rodajas de piña.
  • Merienda:
    • Opción 1 – Agua de piña.
    • Opción 2 – Dos rodajas de piña.
  • Cena:
    • Opción 1 – Judías verdes hervidas con una patata, y dos rodajas de piña.
    • Opción 2 – Pechuga de pollo asada junto a una patata y verduras, y un yogur de piña desnatado.
    • Opción 3 – Un filete de ternera a la plancha, una patata al vapor, y una rodaja de piña.

Dieta de la piña para cuatro semanas

De entre todas las modalidades que existen de la dieta de la piña, quizás la menos conocida sea la dieta de la piña para cuatro semanas, a pesar de contar con el aval de conocidos dietistas. Por eso hoy te ofrecemos una amplia información sobre ella, para que tú puedas valorar personalmente si te interesa o no.

En qué consiste la dieta

Hay que reconocer que la base de la dieta de la piña para cuatro semanas difiere bastante de lo normal. En lugar de imponer una dieta estricta desde el primer día, aquí lo que se plantea es partir de la alimentación habitual para ir introduciendo los cambios poco a poco.

Según la conocida dietista Blanca Galofré, partidaria de la dieta de la piña para cuatro semanas, siguiendo este método se elimina la ansiedad que suelen generar las dietas y se obtienen tan buenos resultados como con los sistemas tradicionales:

«Come lo habitual, introduciendo en tu alimentación la piña durante cuatro semanas y notarás cómo van apareciendo los cambios en tu figura».

Eso sí, en este caso nos especifican que la piña que comamos deber ser fresca y no en conserva. ¿Y esto por qué? Porque la dietista nos cuenta que en el proceso de pasteurización que se sigue para envasar la piña (da igual que sea en su jugo o en almíbar) se pierden gran parte de las propiedades beneficiosas de esta fruta.

Pero lo mejor es que veamos cómo debemos hacer la dieta de la piña para cuatro semanas paso a paso.

Primera semana

¿Tienes la costumbre de picar entre comidas? Pues no hay problema, en la dieta de la piña para cuatro semanas puedes seguir haciéndolo. Sólo tienes que introducir un pequeño cambio: en lugar de los frutos secos, las galletas, u otras cosas similares, ahora tienes que tomar dos rodajas de piña. Por eso te recomiendan que te prepares una fiambrera, un hermético, o algo similar, con las dos rodajas y que lo lleves contigo a todas partes.

Antes de cada comida también debes comerte una o dos rodajas de piña. El objetivo, en este caso, es reducir la sensación de hambre. Así que mastícala muy bien y despacio, para darle tiempo a producir sus efectos.

Y la última norma que se introduce en esta primera semana: bebe dos litros de agua diarios, para ayudar a tu organismo a eliminar los primeros desechos.

Segunda semana

En la dieta de la piña para cuatro semanas, a partir de la segunda todos tus días deben comenzar con la bebida de piña. ¿Y esto que es? Si estabas pensando en algún tipo de producto envasado, sentimos desengañarte. La bebida has de prepararla de manera artesanal cada vez que tengas que tomarla. Es muy fácil, sólo tienes que mezclar un vaso de agua, el zumo de medio limón y cuatro cucharadas de zumo de piña. Has de tomarla en ayunas, nada más levantarte y siempre recién hecha para que conserve todas sus propiedades.

Fuera lo que fuera lo que antes tuvieses por costumbre desayunar, desde esta semana lo vas a sustituir por dos rodajas de piña y un yogur desnatado.

En comidas y cenas puedes seguir comiendo lo que quieras, pero tienes que evitar los alimentos rebozados, empanados y fritos.

A la hora de la merienda tienes que tomar un nuevo vaso de bebida de piña recién preparado.

Tercera semana

Sigue comenzando tus días con la misma rutina: el vaso de bebida de piña y luego el desayuno con dos rodajas de piña y el yogur desnatado.

En la dieta de la piña para cuatro semanas, a partir de la tercera tendrás que sustituir tus comidas habituales por una ensalada a la que añadirás pollo y piña, y después toma un vaso de bebida de piña como postre.

En la merienda también continuamos con la bebida de piña.

Por último tres veces por semana debes cambiar tu cena por un vaso de bebida de piña.

Cuarta semana

El desayuno y la merienda continúan siendo iguales.

En la comida, dos veces por semana, hay que cambiar la ensalada de pollo y piña por un plato de pavo al horno, preparado con poca sal, pimienta, limón y rodajas de piña. El postre sigue siendo un vaso de bebida de piña.

Para cenar esta semana tienes que tomar un plato de sopa de verduras, que al parecer te dará energía y reforzará tus defensas.

Dieta de la piña y el atún

¿Y luego qué?

Se supone que al terminar la dieta de la piña para cuatro semanas debes volver a tu alimentación habitual, con las precauciones clásicas para evitar el efecto rebote.

Pero como dicen que a estas alturas ya no podrás vivir sin tu ración de piña, te sugieren que a partir de la quinta semana le dediques un día a la semana. Ya sabes, desayunando dos rodajas de piña y un yogur desnatado, y tomando algunos vasos de bebida de piña.

Eso sí, antes de comenzar la dieta no olvides consultar con un experto.

Dieta de la piña y el atún

Ahora vamos a presentarte otra dieta a base de piña: la dieta de la piña y el atún. En este caso la piña se complementa con el atún, como fuente única de proteínas. Dicen que con esta dieta se pierden los kilos con gran facilidad, aunque luego hay que tener mucho cuidado con el efecto rebote.

Otra cosa distinta es el debate acerca del consumo de atún, sobre si es o no es saludable. La polémica viene de lejos. Además de las ventajas de comer pescado, en el lado positivo se destaca su alto contenido de proteínas, ácido linoleico, ácidos grasos omega-6 y sobre todo omega-3, calcio, vitaminas, y su bajo aporte de grasas y calorías. En el lado negativo nos hablan de su alto contenido de mercurio.

En cualquier caso, según estudios de la FDA de Estados Unidos (Food and Drug Administration and the Environmental Protection Agency), parece probado que, para los adultos sanos, consumir atún dos o tres veces por semana proporciona beneficios considerablemente superiores al riesgo que representa el porcentaje de mercurio que contiene.

Puntos a destacar en la dieta de la piña y el atún

Si te animas a seguir la dieta de la piña y el atún hay una serie de cuestiones básicas que debes tener en cuenta. Como siempre, destacamos en primer lugar que al ser una dieta hipocalórica te sentirás más bien “plof”, vamos que los días que la estés haciendo no vas a tener muchas energías. Así que ya sabes, tómate la vida con calma y si quieres hacer ejercicio limítate a un paseo tranquilo. Cuando la dejes, además de cuidar tu alimentación para no recuperar los kilos que hayas perdido, será el momento de hacer deporte.

Para contribuir al proceso de depuración, durante esos días tienes que reducir el consumo de sal al mínimo y al mismo tiempo debes incrementar la ingesta de agua a unos dos litros diarios.

Mientras que estés haciendo la dieta de la piña y el atún los alimentos sólo los puedes cocinar hervidos, al vapor, a la plancha o asados. Para condimentarlos puedes utilizar especias, hierbas aromáticas, limón, vinagre o unas gotas de aceite. Nótese que hemos dicho “gotas”, no cucharadita ni chorro, ¿vale?

Si no puedes prescindir del café puedes tomarlo, pero obviamente sin azúcar. Para endulzar tus bebidas puedes utilizar sacarina, aspartamo, stevia o productos similares. En cualquier caso es preferible que sustituyas el café por té verde o infusiones de menta, manzanilla, melisa, hinojo, malva o boldo. Si tienes hambre entre horas tómate otra infusión o un vaso de agua de piña casera (si quieres saber cómo se prepara aquí tienes la receta).

No podemos terminar estas notas previas sin decirte que el atún que comas puede ser fresco o enlatado. Pero fíjate bien cuando lo compres: si es enlatado tiene que ser al natural, o sea con agua en lugar de aceite.

Una vez sentadas las bases podemos pasar a ver las tres versiones más difundidas de la dieta de la piña y el atún. Los menús no son muy variados, para que nos vamos a engañar. En las dos versiones para tres días se come todos los días lo mismo, y en la semanal tenemos el menú de un día con dos o tres opciones para cada comida, que tendremos que combinar y alternar hasta completar los siete.

Dieta de la piña y el atún para tres días estricta

  • Desayuno – Una taza de té, una infusión o un café. Una tostada de pan integral con queso fresco desnatado. Dos rodajas de piña.
  • Media mañana – Una taza de té verde.
  • Comida – Una lata de atún natural. Arroz integral al vapor (se puede sustituir por patatas al vapor o verduras). Dos rodajas de piña.
  • Merienda – Un zumo natural de piña sin azúcar o un yogur de piña desnatado.
  • Cena – Una lata de atún natural o una rodaja de atún a la plancha. Una ensalada de vegetales. Dos rodajas de piña.

Dieta de la piña y el atún para tres días suavizada

Si la primera opción de la dieta de la piña y el atún te ha parecido demasiado dura, aquí tienes una alternativa que te permite comer un poco más.

  • Desayuno – Cereales integrales con leche desnatada. Dos rodajas de piña. Una taza de té, o café, o una infusión o un vaso de agua de piña.
  • Media mañana – Una rodaja de piña. Un vaso de agua de piña. Si te has quedado con hambre puedes comer una pieza de fruta o media lata de atún al natural, solo o añadido a una ensalada de tomate y lechuga, aliñada con limón.
  • Comida – Una rodaja de atún a la plancha o una lata de atún al natural. Como acompañamiento puedes elegir entre una ensalada verde, patatas al vapor, verduras cocidas o arroz integral. Termina la comida con un zumo de piña natural sin azúcar o un vaso de agua de piña.
  • Merienda – Una rodaja de piña. Un vaso de agua de piña. Si te quedas con hambre puedes añadir una barrita de cereales o frutos secos en muy pequeña cantidad.
  • Cena – Una lata de atún al natural. Dos rodajas de piña. Una ensalada de lechuga y tomate, aliñada con limón o vinagre y una pizca de sal (si lo prefieres, puedes añadir el atún y la piña a la ensalada).
  • Antes de dormir – Una infusión o un vaso de agua de piña.

Dieta de la piña y el atún

Dieta de la piña y el atún para una semana

Finalizamos nuestro repaso con esta dieta para siete días. En ella hay que seguir respetando las anteriores normas en cuanto a métodos de cocción, formas de aliñar y endulzar, seguir bebiendo dos litros de agua diarios y, si las fuerzas te lo permiten, caminar de veinte minutos a media hora cada día.

Pero por otro lado la dieta de la piña y el atún para una semana es un poco más abierta: en lugar de dictar de forma tajante lo que tienes que comer en cada momento de esos siete días, te ofrece varias opciones para cada comida que tú puedes elegir y combinar a tu gusto.

Desayuno

  • Opción A – Una lata de atún al natural. Una ensalada de lechuga. Una rodaja de piña.
  • Opción B – Un café, un té o una infusión. Una tostada de pan integral con queso blanco desnatado. Un zumo (de naranja o pomelo) recién exprimido.
  • Opción C – Un café, un té o una infusión. Una ensalada de frutas.

Media mañana

  • Igual para todas las opciones – Dos rodajas de piña. Un yogur desnatado. Una taza de té, o café, o una infusión o un vaso de agua de piña.

Comida

  • Opción A – Una rodaja de atún a la plancha. Arroz integral. Verduras a la parrilla. Una rodaja de piña o melón.
  • Opción B – Un tazón de sopa de verduras (cocinada sin grasa). Una lata de atún al natural. Ensalada verde. Una manzana asada.
  • Opción C – Una taza de arroz integral con verduras hervidas. Una rodaja de atún a la plancha. Ensalada (lechuga, tomate, cebolla, apio, zanahoria y patata). Una pera asada.

Merienda

  • Igual para todas las opciones – Dos rodajas de piña. Un yogur desnatado. Una taza de té, o café, o una infusión o un vaso de agua de piña.

Cena

  • Opción A – Una lata de atún al natural. Ensalada (lechuga, tomate y apio). Un plato de verduras a la parrilla. Una rodaja de sandía.
  • Opción B – Un tazón de sopa de verduras (cocinada sin grasa). Una rodaja de atún a la plancha. Arroz integral con verduras al vapor. Ensalada de frutas.
  • Opción C – Un tazón de sopa de verduras (cocinada sin grasa). Ensalada de lechuga y tomate con una rodaja de piña y una lata de atún al natural. Una rodaja de melón.

Recuerda

La energía que te proporcione el atún será prácticamente la única que entre en tu cuerpo en estos días. Por eso es normal que no te sientas demasiado vital. En cualquier caso, si empiezas a padecer mareos o dolores de cabeza, o te encuentras sin fuerzas, lo mejor será que suspendas la dieta de la piña y el atún.

Si al terminar no has sufrido ningún tipo de molestia, y además has perdido los kilos que querías, ten cuidado no te vayas a embalar y quieras seguir. Recuerda que este tipo de dietas son para hacerlas durante muy pocos días y si la prolongas puede provocar déficits de nutrición. Como siempre, en caso de duda consulta con un especialista.

Dieta de la piña y el pollo

Aunque en un principio era prácticamente imposible distinguir entre la dieta de la piña y el atún y la dieta de la piña y el pollo (que es la que hoy nos ocupa) sobre todo en la modalidad de tres días, poco a poco se han ido diferenciando y volviéndose más complejas.

En este caso a las conocidas virtudes depurativas y diuréticas de la piña le sumamos las del pollo, una magnífica carne con muy bajo contenido en grasas y que se digiere con gran facilidad. Como no podía ser menos, la dieta de la piña y el pollo cuenta con bastantes versiones, así que, para no alargarnos en exceso, vamos a centrarnos en las dos más populares: la de los tres días y la de la semana. Pero sólo después de repasar unas nociones básicas.

Fundamentos de la dieta de la piña y el pollo

Antes de entrar en faena, con los menús concretos, hay una serie de reglas y recomendaciones que conviene tener en cuenta desde el principio. La primera, aunque puede parecer extraño, es que no ahora que saltarse ninguna comida de la dieta de la piña y el pollo. Al contrario, hay que seguirla paso a paso. Pero eso sí, sólo los días estipulados, nada de prolongarla por nuestra cuenta.

Los alimentos deben prepararse hervidos, al vapor, a la plancha, a la parrilla o asados, y en todos los casos sin grasa. Para condimentar las comidas podemos utilizar todo tipo de especias y hierbas aromáticas, vinagre y limón. La sal y el aceite hay que reducirlos al máximo.

En la dieta de la piña y el pollo los lácteos deben ser desnatados, y no podemos utilizar azúcar. En su lugar pondremos sacarina, aspartamo o stevia. Aunque se puede tomar café, se recomienda sustituirlo por té verde o por infusiones relajantes y digestivas (como boldo, hinojo, malva, manzanilla, melisa o menta).

Conviene recordar una vez más que la piña es una fruta muy diurética. ¿Qué queremos decir con eso? Pues que vamos a ir al baño bastante más a menudo de lo habitual y vamos a eliminar gran cantidad de líquido de nuestro cuerpo. Por eso, si no queremos correr el riesgo de deshidratarnos, debemos esforzarnos para beber un mínimo de unos dos litros de agua (mineral a ser posible) a lo largo del día.

Tampoco podemos perder de vista que la dieta de la piña y el pollo aporta muy pocas calorías. Por lo tanto no conviene hacer ningún tipo de ejercicio que requiera grandes esfuerzos ya que lo más probable es que no seamos capaces de ello. En su lugar nos recomiendan algún tipo de ejercicio suave o simplemente caminar de veinte a treinta minutos al día.

No cambies ningún alimento por otro que tú creas equivalente. Haz cada día todas las comidas que indique la dieta y, a ser posible, siempre a las mismas horas. Y si a pesar de todo sigues teniendo hambre y sientes la tentación de picar entre horas, siempre puedes beber agua de piña a voluntad y comer rodajas de piña fresca o envasada al natural (nunca en almíbar).

Dieta de la piña y el pollo

Dieta de la piña y el pollo para tres días

Esta es la versión exprés de la dieta de la piña y el pollo. Dicen que se pierden como mínimo dos kilos en estos tres días.

  • Desayuno – Una taza de té verde o una infusión. Una tostada de pan integral. Dos rodajas de piña.
  • Media mañana – Una pieza de fruta (manzana, naranja, pera, melocotón…) o una barrita de cereales integrales. Un vaso de agua de piña casera (puedes consultar la receta aquí).
  • Comida – Pechuga de pollo (hervida, a la plancha, asada o a la parrilla) condimentada con especias al gusto. Arroz hervido o una ensalada variada (lechuga, tomate, pepino, escarola, zanahoria, lombarda, etc.). Dos o tres rodajas de piña natural. Una taza de té verde o una infusión.
  • Merienda – Un yogur natural desnatado con una cucharada de avena, o un yogur desnatado de piña, o una taza de leche desnatada y una tostada untada con queso fresco desnatado. Un vaso de agua de piña.
  • Cena – Una ensalada variada (lechuga, tomate, pepino, escarola, zanahoria, lombarda, etc.) a la que añadiremos pechuga de pollo cortada en dados, o arroz hervido con pollo, o una crema de verduras (zanahorias, puerros, espárragos) y un filete de pollo a la plancha. Dos o tres rodajas de piña natural. Una taza de té verde o una infusión.
  • Antes de dormir – Un vaso de agua de piña.

Dieta de la piña y el pollo para una semana

Normalmente, en este tipo de dietas para una sola semana suele haber un menú diferente para cada día, o bien el mismo menú para los siete días. Pero la dieta de la piña y el pollo es diferente.

En esta dieta nos ofrecen dos completos menús que tendremos que alternar durante la semana. El primero lo tomaremos los días impares y el segundo los días pares. ¿No lo ves claro? No te preocupes, que ahora lo entenderás mejor.

Días impares

A continuación te detallamos lo que tienes que comer lunes, miércoles, viernes y domingo.

  • Desayuno – Una rebanada de pan integral con mermelada light. Un café con leche desnatada, un té verde o una infusión. Una rodaja de piña.
  • Media mañana – Un sándwich preparado con dos tortitas de arroz integral, una loncha de pavo sin sal y un trozo de queso fresco desnatado. Una manzana o una pera. Un vaso de agua de piña.
  • Comida – Un tazón de caldo de verduras (cocinado sin grasa). Dos pechugas de pollo a la plancha o la parrilla. Una ensalada variada (lechuga, tomate, pepino, escarola, zanahoria, lombarda, etc.). Dos rodajas de piña. Un café con leche desnatada, un té verde o una infusión.
  • Merienda – Cincuenta gramos de pavo o jamón york sin sal. Un yogur desnatado. Una pieza de fruta (manzana, pera, naranja, kiwi, melocotón). Un vaso de agua de piña.
  • Cena – Dos pechugas de pollo a la plancha o a la parrilla. Una tortilla francesa hecha sólo con las claras de dos huevos. Dos rodajas de piña. Un café con leche desnatada, un té verde o una infusión.
  • Antes de dormir – Un vaso de agua de piña.

Días pares

Y ahora te describimos el menú para el martes, jueves y sábado, con lo que completamos la semana. Como verás es más sencillo de lo que parecía.

  • Desayuno – Una rebanada de pan integral con mermelada light. Un café con leche desnatada, un té verde o una infusión. Una rodaja de piña.
  • A media mañana – Una barrita de cereales. Un yogur desnatado. Una pieza de fruta (manzana, pera, naranja, kiwi, melocotón). Un vaso de agua de piña.
  • Comida – Unos filetes de salmón a la plancha o a la parrilla, aliñados con limón y tus especias preferidas. Cincuenta gramos de arroz integral hervido. Dos rodajas de piña. Un café con leche desnatada, un té verde o una infusión.
  • Merienda – Un yogur desnatado al que añadiremos veinte gramos de cereales integrales. Una pieza de fruta (manzana, pera, naranja, kiwi, melocotón). Un vaso de agua de piña.
  • Cena – Una ensalada variada (lechuga, tomate, pepino, escarola, zanahoria, lombarda, etc.) con un huevo duro picado. Dos pechugas de pollo a la plancha o la parrilla. Dos rodajas de piña. Un café con leche desnatada, un té verde o una infusión.
  • Antes de dormir – Un vaso de agua de piña.

Dieta de la piña y el atún

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