Saltar al contenido

Dieta de la piña para adelgazar

Dieta de la piña

Cuando empezamos a recopilar información sobre la dieta de la piña nuestro asombro fue enorme. Es cierto que de casi todas las monodietas (es decir, de las dietas basadas en un solo alimento principal) existen múltiples versiones, pero en ningún caso nos hemos encontrado con tantas y tan diferentes como en el caso de la piña.

Por eso, después de sopesar varias opciones, hemos decidido realizar varios artículos en lugar de uno solo. Éste que estás leyendo servirá como presentación y luego le dedicaremos un artículo a cada diferente dieta de la piña. ¿Estás preparado? Pues vamos a adentrarnos en el mundo de la piña.

Hablemos de la piña

Dieta de la piñaLa protagonista de la dieta de la piña (Ananas comosus) es el fruto de una planta perenne de la familia de las bromeliáceas. Aunque el hábitat natural de todas ellas es la selva tropical, en la actualidad podemos encontrarlas con frecuencia en muchos hogares, ya que son unas excelentes plantas ornamentales, tanto por sus largas y brillantes hojas, como por sus llamativas varas floreadas. ¿A quién no le han regalado alguna vez una guzmania? Parecida, pero bastante más grande, la planta de la piña tiene unas bonitas hojas alargadas y puntiagudas que pueden llegar a tener hasta un metro de longitud. Del centro de la planta surge una vara con las flores que una vez cada tres años (cuando la planta se encuentra en su estado natural) se convertirá en una dulce y fragante fruta.

La fruta de la dieta de la piña es originaria de América del Sur. Aunque en estas cuestiones es difícil hacer afirmaciones rotundas, los últimos estudios indican que surgió concretamente en la zona del altiplano fronteriza entre Argentina, Brasil y Paraguay, en la cuenca del río de la Plata. Desde allí se fue extendiendo por el curso del Amazonas, a Venezuela y a las Guayanas. Hay pruebas de que en el año 200 el hombre ya la cultivaba: los Mochica (habitantes de Perú), además de hacerlo, incluso la representaban en sus piezas de cerámica.

Como tantos otros alimentos maravillosos que le debemos al descubrimiento de América, la piña llegó a Europa en el siglo XVI, y de allí a las zonas tropicales de Asia y África. Después del plátano, la piña es la fruta tropical más cultivada del mundo. Gran parte se consume fresca y el resto se destina a ser enlatada, para garantizar así el que esté siempre disponible, en cualquier lugar y en cualquier época del año. Los principales productores de piña son Filipinas (el mayor exportador del mundo), Hawái (pioneros en envasar la piña en almíbar), Brasil, Tailandia, India, Méjico, Indonesia, Vietnam, Costa de Marfil, Kenia, Costa Rica, Nigeria, Honduras, Ghana y Sudáfrica.

¿Qué hay de bueno en la piña?

La magia de la dieta de la piña la aporta, sin lugar a dudas, esta fruta. Si hay algo que caracteriza a la piña, además de su aroma, es su peculiar sabor con toques dulces, amargos y ácidos, que se debe a la mezcla de la fructosa con el ácido málico y el ácido cítrico. Por eso se presta no sólo a que la comamos cruda o en algún delicioso postre, sino que ese sabor agridulce hace que combine muy bien en recetas de carnes, pescados o ensaladas, convirtiéndola en un ingrediente muy versátil en nuestra cocina.

Dieta de la piñaPero la dieta de la piña tiene muchas más cosas interesantes que ofrecernos, además de ese peculiar e inigualable sabor. Su ingesta nos aporta una gran cantidad de nutrientes esenciales: potasio, magnesio, yodo, fósforo, cobre, manganeso, vitamina A, B1, B6, B9, un montón de vitamina C y ácido fólico. No contiene nada de grasa, y en cambio la parte central tiene un buen porcentaje de fibra. Cada cien gramos de piña cruda (o al natural) nos proporcionan tan sólo unas cincuenta calorías, debido a su contenido en fructosa. Ese pequeño aporte calórico es una de las bases de la dieta de la piña. Obviamente, si se trata de piña en almíbar, la cantidad se dispara.

Aunque a fuer de ser sinceros hay que reconocer que en los últimos tiempos siempre que se habla de dieta de la piña, o tan sólo de la piña, hay un componente que constantemente salta a la palestra: la bromelina. Pero, ¿qué es la bromelina? Pues es una enzima que sólo se encuentra en la piña y que produce el mismo efecto que la pepsina (enzima que forma parte de nuestros jugos gástricos). Lo que hace es romper las moléculas de las proteínas y facilitar así la absorción de los aminoácidos. Es decir, que si en una comida hemos ingerido muchas proteínas y también algo de piña, la bromelina hará que nuestra digestión sea más ligera y que sea mayor el aprovechamiento de los nutrientes.

Usos de la piña

La medicina natural ha encontrado otras utilidades en la piña. Dicen que la bromelina actúa contra ciertas bacterias patógenas, mejorando la flora intestinal. Por otra parte, y debido a los efectos que comentamos anteriormente, se mejoran las enfermedades intestinales. En China se realiza un tratamiento de tres días comiendo piña exclusivamente (una especie de dieta de la piña) destinado a eliminar los parásitos intestinales.

Su contenido en fibra (aunque no sea de los más altos) ayuda a combatir el estreñimiento. Es un gran diurético y ayuda a prevenir la aparición de los edemas y a mejorar las enfermedades que causan retención de líquidos. Estos dos últimos efectos son fundamentales en la dieta de la piña. A la bromelina también se le atribuyen propiedades anticoagulantes, por eso también se recomienda el consumo de piña para combatir los problemas de circulación sanguínea y para atenuar la hipertensión.

La piña fresca tiene efecto antiinflamatorio, y ayuda a mitigar los dolores musculares y los provocados por bursitis, tendinitis, síndrome del túnel carpiano, etc. Podemos multiplicar este efecto si añadimos a nuestras comidas la piña junto con cúrcuma, o la ponemos en las ensaladas mezclada con papaya.

También se ha utilizado como desinfectante para las heridas e incluso dicen que ayuda a cicatricen con más rapidez. Además se recomienda su uso para mejorar los síntomas de las enfermedades respiratorias, para atenuar la pérdida de visión causada por la edad, para la desinfección de la boca y para evitar la formación de la placa, para bajar los niveles de azúcar en sangre, para la eliminación de verrugas y callos, y un largo etcétera. Eso sí, hay que aclarar que para obtener todos estos beneficios hay que consumir la piña cruda, y si buscamos específicamente las bondades de la bromelina recordemos que la mayor cantidad se concentra en el núcleo de la piña, junto con la mayor parte de la fibra.

Las propiedades de la bromelina no han pasado desapercibidas para la industria y se utiliza como aditivo para que la carne envasada resulte más tierna. A un nivel más casero también nosotros nos podemos aprovechar añadiendo zumo de piña cuando marinemos carne, pollo o pescado, o poniéndolo directamente en nuestros guisos.

Piña para adelgazar

Son muchos los motivos por los que la piña se considera una buena fruta para adelgazar o para consumir, tanto en la dieta de la piña como en otras dietas de adelgazamiento. Hagamos un rápido repaso de los principales.

  • En casi todas las dietas se recalca la importancia de beber diariamente unos dos litros de agua. El alto contenido en agua de la piña nos ayuda a cumplir ese objetivo y nos mantiene hidratados.
  • En la otra cara de la moneda tenemos la gran capacidad diurética de esta fruta, que nos ayudará a eliminar los líquidos que no sean necesarios y evitará las molestias ocasionadas por las retenciones.
  • Su contenido de fibra, aunque no esté entre los más altos, nos ayudará a evitar el estreñimiento que muchas dietas provocan.
  • Ayuda a combatir la celulitis.
  • Tiene pocas calorías. De hecho cien gramos de piña tienen las mismas calorías que cien gramos de manzana, la fruta más recomendada en todas las dietas.
  • Tiene un gran efecto saciante.
  • Y por supuesto tiene bromelina, enzima a la que se le atribuyen algunas propiedades que aún no se han podido demostrar. Se dice que, además de asimilar las proteínas, también digiere las grasas.

Un poco en el límite entre la ciencia y la fantasía, pero ¿quién sabe? Cada organismo es un mundo y es posible que en algunas personas realmente produzca este efecto y en otras no sirva para nada. Si te animas a seguir la dieta de la piña en alguna de sus variantes, podrás comprobar en primera persona hasta donde llega.

¿Cómo surgió la dieta?

Dieta de la piñaAunque, como mencionamos anteriormente, existen múltiples variantes de la dieta de la piña, en la base de todas ellas encontramos a una estadounidense, Joann Metzger, quien al parecer fue la primera en alabar las supuestas virtudes adelgazantes de la piña. En el año 2009 Joann narraba en su página web que después de dar a luz a su tercer hijo le había quedado un sobrepeso importante. Tras probar con un montón de dietas diferentes sin obtener ningún resultado, finalmente había conseguido perder casi veinte kilos en seis semanas gracias a la piña. Entusiasmada con su hallazgo quiso compartirlo y fundó una empresa (Metzger Pineapple Products) que se dedicaba a elaborar y a vender productos adelgazantes a base de piña: las increíbles pastillas que derretían la grasa y el ultra concentrado anticelulítico.

Desconocemos si Joann Metzger alcanzó el éxito económico con la venta de sus productos, ya que en la actualidad la web parece abandonada. Pero lo que sí consiguió fue que la piña se convirtiese en un alimento de moda y que por todas partes hablasen de los beneficios que aportaba a los que necesitaban perder peso. Y por supuesto sirvió de base a las mil y una variedades de la dieta de la piña que pretenden aprovechar estos beneficios de una forma más económica, es decir consumiendo la fruta directamente en lugar de los comprimidos.

La dieta de la piña

En esencia la dieta de la piña es una monodieta más, es decir una dieta en la que por un corto período de tiempo (casi siempre de tres días a una semana) se consume un único alimento, o bien se le ingiere de forma primordial pero combinado con pequeñas cantidades de otros.

En cualquier caso la dieta primaria, la de los tres días comiendo sólo piña, pronto dio paso a muchas otras variantes, que a su vez tenían varias versiones. En nuestra web podrás encontrar información sobre las más populares: la dieta de la piña para un día, para tres días, para una semana, para cuatro semanas, la dieta de la piña y el atún y la dieta de la piña y el pollo. Así podrás elegir la que mejor se adapte a tus necesidades o a tu ritmo de vida.

Pero si no puedes o no quieres estar todo el día pendiente de la dieta de la piña, puedes probar con un único batido por las mañanas. Dicen que se pueden llegar perder hasta ocho kilos, pero eso sí, hay que ser constante, tomarlo todas las mañanas en ayunas y como mínimo durante dos semanas. Es muy sencillo: sólo tienes que triturar dos rodajas de piña, dos o tres tallos de apio, medio pepino y una cucharada de salvado de avena junto con un vaso de agua. Puedes agregarle especias o hierbas aromáticas para sazonarlo a tu gusto, o edulcorante si lo prefieres, y tienes que beberlo recién hecho.

Problemas derivados de la dieta de la piña

Dieta de la piñaEn principio puede presentar los mismos problemas que el resto de las dietas rápidas: los posibles déficits nutricionales, la pérdida de masa muscular, mareos, irritabilidad… Y por supuesto el temido efecto rebote.

Pero, además de esto, la dieta de la piña tiene algunos inconvenientes característicos. En algunas personas que tienen las mucosas bucales especialmente sensibles, el simple hecho de comer piña en abundancia puede provocarles llagas en la lengua y en las mucosas. Esto es debido al alto contenido de ácido cítrico y ácido málico de la piña. Si tienes este problema prueba a comerla mezclada con yogur, que neutraliza sus efectos.

Otra desventaja propia de la piña se debe a su alto contenido en fibra y vitamina C que, sobre todo en ausencia de otros alimentos, pueden llegar a provocar diarreas.