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Potasio

Para poder decir de una dieta que es completa y saludable, ha de cubrir todas las necesidades de nutrientes que nuestro organismo precisa para funcionar correctamente. Un coche, por ejemplo, se mueve gracias al combustible. Pero también necesita agua, lubricante, líquido de frenos… Nosotros, además de proteínas e hidratos de carbono, también necesitamos otras cosas para estar en forma, como las vitaminas y los minerales. Hoy vamos a hablar del potasio, un mineral que es uno de los más importantes para nuestra salud.

¿Qué es el potasio?

El potasio es un elemento químico, cuyo símbolo químico es K (del latín Kalium), y su número atómico es el 19. Como metal es de color blanco-plateado, sólido pero blando (se puede cortar con un cuchillo) y en cuanto a cantidad es el séptimo más abundante en la corteza terrestre. Eso en cuanto a características generales.

En el tema que hoy nos ocupa, en el ranking de los minerales que están presentes en nuestro organismo, el potasio ocupa el tercer puesto, justo detrás del calcio y del fósforo. Asociado siempre al sodio, uno de sus cometidos básicos es el de regular conjuntamente la correcta cantidad de agua que debemos tener en cada momento.

Pero el potasio tiene muchas más funciones que lo convierten en un mineral fundamental para nosotros. Es imprescindible para el crecimiento, ya que forma parte de los huesos y del desarrollo de los músculos. Participa en la producción de proteínas, en el metabolismo de los hidratos de carbono, en reacciones químicas y en transmisiones nerviosas. Por si todo esto fuera poco además interviene de forma decisiva en los movimientos de los músculos (contracción y relajación) y controla la actividad eléctrica del corazón.

Si seguimos una dieta equilibrada y variada, lo normal es que la comida nos aporte todo el potasio que podamos necesitar. Pero, ¿qué ocurre cuando hay…?

Escasez de potasio

A veces, algunas situaciones pueden dar lugar a una falta de potasio. Por ejemplo, tomar demasiado té, café, azúcar o alcohol aumenta de manera considerable la cantidad de potasio que eliminamos. Las dietas demasiado bajas en calorías, las infecciones intestinales (con fuertes diarreas y vómitos), y el exceso de sudoración provocan el mismo efecto, así como la falta de magnesio (sin cuya presencia ni el sodio ni el potasio pueden desempeñar bien su labor).

Las quemaduras, el abuso de los laxantes, el uso de diuréticos u otros medicamentos como los antibióticos, los broncodilatadores o la quimioterapia también provocan déficit de potasio. Las personas que padecen bulimia, anorexia, los enfermos alimentados por vía intravenosa o los ancianos que ya no pueden comer bien asimismo son candidatos a sufrir este problema. De igual forma la desnutrición, el uso excesivo de insulina, algunas enfermedades genéticas, la cetoacidosis diabética y el alcoholismo serían otras tantas causas.

A la escasez de potasio se la denomina hipopotasemia y hay una serie de síntomas que nos pueden alertar de su existencia. Consulta con tu médico si padeces alguno de los siguientes síntomas y no conoces el motivo:

  • Debilidad muscular, calambres o parálisis
  • Náuseas o vómitos
  • Excesiva sed, deshidratación o falta de apetito
  • Diarrea
  • Irritabilidad
  • Tensión baja
  • Edemas
  • Irregularidad del pulso (arritmia)
  • Frecuencia excesiva del ritmo de las contracciones cardíacas (taquicardia)

Aunque nos hayan confirmado que tenemos el potasio bajo, nunca debemos tomar ningún suplemento sin control médico. Pero si podemos cambiar nuestra alimentación para incluir comidas más adecuadas.

Potasio en la nutrición

Alimentos con mayor contenido

Cuando escuchamos hablar sobre los calambres musculares y la falta de potasio, la mayoría de nosotros pensamos en los plátanos como el alimento ideal para solucionar el problema. Es cierto que esta fruta tiene un alto contenido de potasio, pero hay muchos más alimentos que nos pueden ayudar a obtener un buen nivel de este mineral en nuestro organismo.

Procura incluir en tu alimentación las legumbres, los frutos secos, las frutas deshidratadas, las semillas, las carnes (rojas o blancas), las verduras de hoja verde, muchas frutas, algunos pescados y lácteos, y las especias y las hierbas aromáticas (que aunque te parezca extraño hacen un gran aporte de este mineral).

Para que te sirva de guía, en la siguiente lista podrás encontrar aquellos alimentos que más miligramos de potasio contienen por cada cien gramos de peso:

  • Leche en polvo desnatada 1580
  • Judías blancas 1310
  • Habas secas 1300
  • Leche en polvo entera 1160
  • Tomate frito 1160
  • Pistachos 1002
  • Patatas fritas 1000
  • Garbanzos 937
  • Cacao 900
  • Piñones 900
  • Perejil 880
  • Higos secos 850
  • Lentejas 837
  • Uvas pasas 782
  • Cacahuetes 777
  • Castañas secas 707
  • Almendras 690
  • Espinacas 633
  • Manzanas secas 622
  • Avellanas 618
  • Nueces 552
  • Dátiles secos 540
  • Ajos 515
  • Níscalos o robellones 507
  • Aguacates 503
  • Langosta 500
  • Alcachofas 460
  • Chocolate con leche 441
  • Champiñones 420
  • Plátanos 420
  • Coles de Bruselas 419
  • Carne de cerdo 418
  • Truchas 413
  • Patatas frescas 411

Como verás, además de los plátanos hay mucho donde elegir. Y hemos parado en los 400 miligramos por no hacer una relación interminable. Simplemente tienes que añadir cada día a tu dieta algunos de estos alimentos, sin necesidad de aburrirte comiendo todos los días lo mismo. Si quieres una sugerencia, mira la receta de patatas rehogadas con champiñones.

Exceso de potasio

El exceso, si lo hay, no representa ningún problema para una persona sana, ya que será absorbido por el intestino delgado y eliminado en la orina. Pero a veces se ingiere más potasio del que los riñones pueden eliminar, dando lugar a una concentración elevada de potasio que se denomina hiperpotasemia.

La mayoría de las veces el origen de este problema suele estar en una insuficiencia renal previa, más que en el exceso de potasio. Por eso las personas que padezcan enfermedades renales, sobre todo los que están siendo sometidos a diálisis, deben tener mucho cuidado en no consumir alimentos ricos en potasio, y seguir al pie de la letra las indicaciones de la dieta que les hayan pautado los profesionales.

Una infección grave, algunos medicamentos para el corazón o el uso de diuréticos preservadores del potasio pueden provocar el mismo efecto, así como las quemaduras, los aplastamientos de miembros y las hemorragias severas.

Los síntomas más frecuentes del exceso de potasio son:

  • Debilidad muscular en piernas y brazos
  • Parálisis muscular temporal
  • Adormecimiento u hormigueo en las extremidades
  • Molestias gastrointestinales, náuseas y vómitos
  • Fallo respiratorio
  • Úlceras por suplementos de potasio
  • Arritmias cardíacas y palpitaciones
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